Entre las provincias de Río Negro y Neuquén suman unas 2.850 hectáreas en producción de frutos secos
Los frutos secos no para de crecer al sur de nuestro país. El sector se consolida a fuerza de un gran potencial productivo, buena rentabilidad y mercados demandantes, tanto a nivel local como internacional. A esto se suma además la baja perecibilidad de los frutos que, a diferencia de otras actividades de la zona -como peras y manzanas- facilita los trabajos de poscosecha, conservación y comercialización.
Los frutos secos no para de crecer al sur de nuestro país. El sector se consolida a fuerza de un gran potencial productivo, buena rentabilidad y mercados demandantes, tanto a nivel local como internacional. A esto se suma además la baja perecibilidad de los frutos que, a diferencia de otras actividades de la zona -como peras y manzanas- facilita los trabajos de poscosecha, conservación y comercialización.