El financiamiento, otorgado en carácter de no reintegrable, se destinará exclusivamente al desarrollo del proyecto, que contempla la construcción de dos piscinas termales alimentadas por el Arroyo Aguas Calientes, accesos peatonales y espacios de descanso con infraestructura inclusiva.
Durante la jornada, Figueroa estuvo acompañado por el ministro de Turismo, Gustavo Fernández Capiet; la ministra de Desarrollo Humano, Gobiernos Locales y Mujeres, Julieta Corroza; el presidente del Ente Provincial de Termas (Eproten), Matías Ramos, y el presidente de la Comisión de Fomento de Varvarco-Invernada Vieja, Ulises Herrera.
El objetivo del proyecto es potenciar el turismo termal en la zona del Alto Neuquén, destacando el valor terapéutico de las aguas mineromedicinales y garantizando el acceso a servicios médicos básicos para los visitantes.
Además de las piscinas, la iniciativa incluye la instalación de un área de salud donde los turistas podrán tomarse la presión arterial, recibir orientación sobre los tiempos de exposición recomendados en las aguas termales y acceder a asistencia de enfermería especializada.
La propuesta se enmarca dentro de los lineamientos del Ministerio de Turismo provincial, que promueve el turismo de bienestar y la protección del patrimonio natural como ejes centrales de su estrategia de desarrollo.
La accesibilidad universal es un punto clave en el diseño del proyecto. Las nuevas instalaciones contarán con senderos adaptados para personas con movilidad reducida, garantizando un espacio inclusivo para todos los visitantes.
El gobierno provincial también prioriza la preservación del entorno natural, por lo que se implementarán medidas para minimizar el impacto ambiental de la construcción y operación del complejo termal.
La certificación de las aguas termales es otro de los aspectos contemplados en la iniciativa. Se llevarán a cabo estudios para garantizar la calidad y seguridad de las mismas, reforzando su atractivo como destino turístico y terapéutico.
Con la concreción de este proyecto, Varvarco busca posicionarse como un destino clave dentro del turismo termal en la provincia de Neuquén, atrayendo visitantes tanto a nivel nacional como internacional.
Las autoridades locales destacan el impacto positivo que tendrá la obra en la economía de la región, generando empleo y promoviendo el desarrollo de servicios complementarios para los turistas.
El compromiso con un turismo sostenible y responsable es un pilar fundamental de esta iniciativa, que busca equilibrar el crecimiento turístico con la conservación del ecosistema del área de Domuyo.
Este proyecto representa un avance significativo en la oferta turística de la provincia y refuerza la visión de Neuquén como un destino de bienestar y naturaleza, combinando salud, accesibilidad e integración con el entorno.