Neuquén lideró el crecimiento productivo del país y profundizó las asimetrías entre provincias

La última década dejó un mapa productivo profundamente desigual en la Argentina, con provincias que lograron expandir de manera significativa su actividad económica y otras que atravesaron un proceso de estancamiento o retroceso, en un contexto marcado por cambios estructurales en las matrices productivas regionales.

Un informe de la consultora Politikon Chaco analizó la evolución del Valor Agregado Bruto (VAB) entre 2014 y 2024 y concluyó que el desempeño de las economías provinciales fue altamente dispar, con diferencias que superan los 100 puntos porcentuales entre las jurisdicciones de mayor y menor crecimiento.

En ese escenario, Neuquén se consolidó como la gran ganadora del período, al registrar un incremento del 93,3% en su VAB, el más alto de todo el país y con una distancia significativa respecto del resto de las provincias.

El estudio atribuye este salto a la fuerte expansión del sector de Explotación de Minas y Canteras, que creció un 195,9% en la provincia, impulsado por el desarrollo de la formación no convencional de Vaca Muerta, que transformó la estructura económica neuquina.

Como consecuencia de este proceso, la participación del sector hidrocarburífero en el VAB provincial pasó del 36% en 2014 al 57% en 2024, consolidando un perfil productivo altamente concentrado pero con gran capacidad de tracción sobre otras actividades económicas.

Según el IERAL, el crecimiento energético generó un fuerte efecto derrame en la economía local, con aumento del empleo privado formal, mejoras en los salarios reales, mayor consumo interno y una recaudación provincial en ascenso.

Detrás de Neuquén, otras provincias lograron avances más moderados. Salta y Jujuy registraron incrementos del 10,3% y 10,2% en su VAB, apoyados principalmente en sectores como la construcción, la enseñanza y la minería, aunque sin alcanzar la magnitud del caso neuquino.

Un segundo grupo de jurisdicciones mostró crecimientos más acotados, entre ellas La Pampa, Santa Fe, Misiones, Entre Ríos, Tucumán y Corrientes, mientras que Córdoba se mantuvo prácticamente estable durante el período analizado.

En contraste, catorce provincias cerraron la década con caídas en su nivel de actividad económica. Río Negro y Buenos Aires exhibieron descensos leves, mientras que Catamarca, Formosa, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Santa Cruz registraron retrocesos de dos dígitos.

El informe también analizó la participación de cada provincia en el total nacional. En 2014, Buenos Aires, CABA, Córdoba y Santa Fe concentraban cerca del 70% del VAB del país, participación que se redujo levemente hacia 2024, sin alterar el liderazgo relativo de esos distritos.

Neuquén volvió a destacarse en este apartado, al escalar del séptimo al quinto lugar en el ranking de economías provinciales y sumar 2,1 puntos porcentuales de participación, el mayor avance registrado en todo el país durante la última década.

Otros cambios fueron más marginales: Salta ganó participación en el total nacional, mientras que Santa Cruz fue la provincia con la mayor pérdida relativa, reflejando el impacto de la caída de su actividad productiva.

En conjunto, el informe traza una radiografía de un país con crecientes asimetrías regionales, donde el crecimiento se concentró en pocas provincias y estuvo fuertemente vinculado a sectores estratégicos como el petróleo y la minería, planteando desafíos de largo plazo para un desarrollo más equilibrado.

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