Las propuestas, desarrolladas en plena temporada estival, volvieron a poner en valor los paisajes, la identidad local y la diversidad de experiencias que ofrece la provincia, tanto para residentes como para visitantes de otras regiones del país.
La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, destacó que la agenda del fin de semana reflejó “la enorme riqueza de Neuquén para ofrecer experiencias en cada una de sus regiones”, y subrayó el impacto positivo que estos eventos generan en el movimiento turístico y la economía local.
Según señaló la funcionaria, la consolidación de celebraciones de alcance nacional y el crecimiento sostenido de las fiestas populares responden a un proceso de profesionalización apoyado en el trabajo conjunto entre el Estado, los municipios y el sector privado.
En Copahue se desarrolló la decimocuarta edición de Copahue Medita, con una programación centrada en el bienestar físico, emocional y espiritual, que incluyó charlas, talleres y prácticas, además de actividades artísticas y culturales impulsadas por el Ente Provincial de Termas.
En la ciudad de Neuquén capital, la Fiesta Nacional de la Confluencia volvió a convocar a miles de personas con música en vivo, espectáculos artísticos, una variada oferta gastronómica y espacios recreativos, consolidándose como uno de los eventos más importantes del calendario nacional.
La propuesta gastronómica también tuvo un lugar destacado en Las Ovejas, donde se realizó la experiencia “En la mesa, sabores que cuentan historias”, con degustaciones de productos regionales, gin neuquino y la participación del payador Juan Parada Curbelo.
Durante el viernes y el sábado, San Martín de los Andes fue sede de una nueva edición del Parque Cervecero, que reunió a cerveceros artesanales de la cordillera neuquina y atrajo a miles de vecinos y turistas en la plaza central de la ciudad.
En el norte provincial, Buta Ranquil celebró la trigésima primera Fiesta Provincial del Arriero, con música en vivo, bailanta campera, destrezas criollas y platos tradicionales como empanadas y chivito neuquino.
Con una impronta similar, Picún Leufú fue anfitriona de la Fiesta del Chacarero y el Hombre de Campo, que por primera vez tuvo carácter provincial y rindió homenaje al trabajo rural como base del desarrollo productivo y social del interior neuquino.
Junín de los Andes, en tanto, celebró una nueva edición del Carnaval del Pehuén, una fiesta que combina murgas, comparsas y disfraces, y que rinde homenaje a la araucaria, símbolo natural de la región.
Las actividades al aire libre y el turismo aventura también tuvieron protagonismo con el Desafío al Cerro Corona, una experiencia de trekking que combinó exigencia física, paisajes del Alto Neuquén y gastronomía típica.
En el plano deportivo, se destacó el Rally del Viento de los Andes, una competencia de mountain bike que reunió a más de cien ciclistas y recorrió un extenso circuito por localidades, rutas provinciales y paisajes emblemáticos de la Cordillera del Viento y de los Andes.
De este modo, Neuquén cerró un fin de semana marcado por la diversidad de propuestas y la alta participación, reafirmando su perfil como destino turístico integral y su capacidad para combinar cultura, deporte, naturaleza y gastronomía en una agenda que dinamiza la vida social y económica de la provincia.
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