La decisión apunta a garantizar un canal de diálogo fluido durante todo el desarrollo de los trabajos, con el objetivo de acompañar a los más de 240 comercios de la zona y minimizar el impacto en la actividad económica cotidiana mientras avanza la intervención urbana.
Las reuniones informativas ya comenzaron y se sostendrán de manera semanal, abordando temas clave como accesos, estacionamiento, logística de carga y descarga, circulación peatonal y vehicular, y cualquier inconveniente que pueda surgir durante la ejecución de la obra.
El coordinador de Gestión Económica, Gastón Contardi, explicó que la semana pasada todo el gabinete municipal inició los encuentros en territorio con la meta de llegar de forma directa a comerciantes, propietarios, inquilinos, trabajadores e instituciones del área de influencia de la obra.
Según detalló el funcionario, esta modalidad de trabajo surgió a partir de las primeras reuniones realizadas en diciembre y enero, cuando el Municipio presentó el proyecto a los vecinos y comenzó a recibir inquietudes vinculadas al impacto comercial y operativo de una intervención de gran escala.
En ese contexto, y tras los encuentros mantenidos con la ACIPAN, el intendente resolvió profundizar el vínculo entre el gobierno local y los frentistas. “Nos pidió tener un tratamiento personal, cara a cara, todas las semanas desde el equipo de gobierno”, señaló Contardi.
La estrategia contempla que cada funcionario tenga asignada un área de trabajo específica dentro del corredor intervenido, con presencia constante mientras duren las tareas, entendiendo que la magnitud del proyecto modificará la dinámica habitual de la zona.
Desde el Municipio destacaron que se trata de una obra con una logística sin precedentes para la ciudad, ya que los trabajos se desarrollarán las 24 horas de manera ininterrumpida, lo que exige una coordinación permanente para evitar mayores trastornos.
Entre los aspectos a gestionar en simultáneo se incluyen el retiro de escombros y materiales, la reorganización del estacionamiento, la carga y descarga de mercadería, el acceso a viviendas y locales comerciales, y el traslado seguro de peatones y clientes.
El plan de obra prevé dos etapas principales: en primer lugar, la intervención sobre la traza actual de la avenida Mosconi y, posteriormente, los trabajos sobre las calles colectoras, donde se construirán nuevas veredas con espacios de estacionamiento definidos.
Durante todo el proceso, se irán cerrando y habilitando de forma alternada las calles transversales hacia el norte y el sur, permitiendo el avance por tramos y manteniendo la conectividad del sector. Cada uno de estos pasos será informado con antelación a los vecinos.
“El objetivo es comunicar cada movimiento en tiempo real y dar respuestas concretas a las inquietudes que vayan surgiendo, porque el contacto permanente es clave para cuidar la actividad económica y la vida cotidiana de quienes trabajan y viven en la zona”, remarcó Contardi.
Desde la coordinación económica se subrayó que se busca garantizar que todos los frentistas conozcan previamente el cronograma de obra y las medidas de mitigación disponibles antes de que cada sector sea intervenido.
“Hay una decisión política clara de estar todos los días presentes, escuchar, resolver y acompañar, porque esta es una obra de enorme impacto urbano, pero también una oportunidad de crecimiento para el corredor comercial de la avenida Mosconi y para la ciudad en su conjunto”, concluyó el funcionario.