El relevamiento muestra que 23 de las 24 provincias registraron retrocesos en la cantidad de empleadores privados. La única excepción fue Neuquén, que sumó 159 empresas en el período analizado, lo que implicó un crecimiento del 1,8%.
En el extremo opuesto, La Rioja encabezó el ranking negativo con una caída del 12,6% en la cantidad de empresas empleadoras, seguida por Catamarca (-11,3%) y Chaco (-10,5%). También se registraron fuertes descensos en Tierra del Fuego (-9,9%), Corrientes (-9,5%), Misiones (-8,6%), Córdoba (-7,5%), Chubut (-5,4%) y Santa Cruz (-4,9%).
En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada, con 5.428 empresas menos, seguida por Córdoba (-3.684) y Santa Fe (-2.309), tres distritos con fuerte matriz agroindustrial.
El impacto también se reflejó en el empleo. Santa Cruz lideró la destrucción de puestos de trabajo con una caída del 16,2%, seguida por La Rioja (-13,7%) y Formosa (-11%). En contraste, Neuquén volvió a destacarse con un crecimiento del 3,5% en el empleo registrado entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025. Río Negro fue la otra provincia que logró un leve incremento, con una suba del 0,5%.
El desempeño neuquino se vincula directamente con el dinamismo del sector hidrocarburífero y el efecto multiplicador de Vaca Muerta sobre la cadena de proveedores, servicios y construcción. En una recorrida por el Polo Tecnológico, el gobernador Rolando Figueroa destacó que la provincia continúa creando empresas y empleo registrado en un contexto adverso.
El informe se conoció en paralelo al cierre de la planta de FATE en San Fernando, que dejó sin actividad a 920 trabajadores. El caso reavivó el debate en torno a la reforma laboral y el deterioro del empleo industrial.
La Unión Industrial Argentina expresó su preocupación por la situación y recordó que, a noviembre de 2025, la industria acumulaba una pérdida cercana a los 65.000 puestos de trabajo en dos años, equivalente a una caída del 5,4%.
Los datos sectoriales refuerzan el cuadro recesivo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el uso de la capacidad instalada en la industria manufacturera cerró diciembre en 53,8%, su tercer retroceso consecutivo y uno de los niveles más bajos desde marzo de 2024.
La metalmecánica fue uno de los sectores con mayor incidencia negativa, con fuertes caídas en la fabricación de aparatos de uso doméstico (-43% interanual) y maquinaria agropecuaria (-22,9%). La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina informó además una baja del 7,1% interanual en diciembre de 2025.
La rama textil figura entre las más golpeadas, con una caída del 40% en 2025 respecto de 2023 y un descenso del 24% frente a 2024. Solo en enero se contabilizaron más de 430 trabajadores afectados por despidos o cierres fabriles, en un contexto de mayor apertura importadora y menor producción local.
En ese escenario, Neuquén aparece como una excepción dentro del mapa productivo argentino. El desafío hacia adelante será determinar si el crecimiento impulsado por la energía logra sostenerse en el tiempo y diversificarse hacia otros sectores, en un país donde la mayoría de las jurisdicciones continúa mostrando señales de contracción empresarial.