Katcoff ingresó a la empresa en 2019 como parte de las Prácticas Educativas de Verano, cuando aún estudiaba Ingeniería Eléctrica en la Universidad Nacional del Comahue. En ese momento buscaba complementar la formación teórica con una experiencia concreta dentro de una compañía de gran escala y entender de primera mano cómo funcionaba la industria energética.
Su primera experiencia fue en Fortín de Piedra, en pleno inicio operativo del yacimiento. Lejos de verlo como un sacrificio, describe ese período como un impacto positivo por la magnitud de la operación, la cantidad de personas involucradas y la dinámica de trabajo en un proyecto de alta exigencia.
Durante esos meses iniciales, su tarea se centró en el relevamiento de equipos críticos, el análisis de información técnica y la interacción constante con distintos sectores. Casco puesto y cuaderno en mano, el aprendizaje fue cotidiano, incluso cuando los resultados no siempre eran inmediatos.
Desde el inicio, Emiliano entendió que la clave estaba en moverse, preguntar y proponer. La autogestión, el acercamiento a referentes y la voluntad de aportar se transformaron en una forma de trabajo que, con el tiempo, le permitió ampliar responsabilidades y ganar visibilidad dentro de la organización.
Tras la etapa de practicante, pasó a desempeñarse como pasante part time en el área de Mantenimiento, en el marco de las Prácticas Educativas Ordinarias. Ese período coincidió con la pandemia y el trabajo remoto, lo que sumó nuevos desafíos vinculados a la adaptación, el uso de sistemas y la reorganización de procesos.
En ese contexto, destaca un rasgo distintivo de la empresa: la apertura y predisposición de los equipos para compartir conocimiento. Para Katcoff, el acompañamiento de colegas y líderes fue determinante para su desarrollo técnico y profesional.
La implementación de estrategias de planificación de mantenimiento, la automatización de procesos y la necesidad de diseñar soluciones prácticas para usuarios de campo marcaron una etapa de fuerte aprendizaje. La interacción entre sistemas complejos y necesidades operativas reales exigió una mirada integral y flexible.
El proceso de evaluación de desempeño también formó parte de ese camino. Katcoff resalta la importancia del feedback como herramienta de mejora, siempre que exista claridad y explicación sobre los criterios utilizados.
Luego de varios años de aporte sostenido, llegó un momento de redefinición. Sin una vacante inmediata en su área, evaluó alternativas fuera de la compañía, pero decidió apostar a una rotación interna y continuar su desarrollo dentro de Tecpetrol.
Ese cambio lo llevó a participar en nuevos yacimientos, como Agua Salada y Los Bastos, con foco en el control de costos, contratos y equipos. Esa experiencia fue clave para prepararlo para uno de los desafíos más importantes de su carrera: el proyecto Los Toldos II Este.
Hoy, Katcoff integra el equipo que verá funcionar ese desarrollo estratégico y asume un rol de referencia en una parte del proyecto. Destaca la complejidad técnica, la magnitud de la obra y el trabajo conjunto con empresas como Techint E&C en contextos operativos exigentes.
Con la tranquilidad de quien sabe que aún queda camino por recorrer, Emiliano resume su experiencia como una construcción constante. Entre planos, reuniones y nuevos desafíos, reafirma una convicción que lo acompañó desde el primer día: el crecimiento profesional depende, en gran medida, de la iniciativa personal y de animarse a ir siempre un poco más allá.
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