Las PyMES frutícolas del Alto Valle ahora cuentan con créditos, nueva línea que gestiona el BICE

Son préstamos para instalaciones de riego, malla antigranizo, líneas de empaque y frío, compra de maquinaria, plantaciones y reconversión de variedades. Hay hasta 7 años de plazo y 2 de gracia.

La información menciona que se financiará hasta unos $ 50 millones por proyecto, los cuales deben estar radicados en las provincias de Neuquén y Río Negro.

Destinado a las PyMEs del Alto Valle que integren la cadena frutícola, encontrarán un nuevo financiamiento para sus inversiones con la nueva línea de crédito del BICE (Banco de Inversión y Comercio Exterior) que otorga un plazo máximo de 7 años y hasta 2 años de gracia. La tasa de interés es variable (Badlar Bancos Privados más un margen de 450 puntos básicos) con un tope máximo del 18%, impidiendo que supere dicho límite.

“Los créditos que lanzamos fueron pensados para promover el crecimiento de un sector estratégico para el desarrollo de la región, como es el caso de la cadena productora de fruta de pepita. El financiamiento de largo plazo que diseñamos es clave para que los empresarios y productores puedan trabajar en proyectos que requieren planificación a futuro, como por ejemplo, la reconversión tecnológica y de variedades”, indicó el Presidente del BICE, Pablo García.

De esta manera la entidad busca acercar una herramienta financiera óptima para apuntalar un sector que, aunque ha reducido su participación, evidencia una continua relevancia en el mercado internacional. Si bien alcanza a la casi totalidad de las actividades vinculadas a la cadena, pone foco en aportar soluciones para dos problemáticas estructurales como son la alta vulnerabilidad por la caída de granizo y la inversión tecnológica.

Hay más información para las empresas interesadas en el siguiente sitio web.

Tu opinión enriquece este artículo:

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.