La iniciativa nació a partir de la experiencia personal de Ulloa, quien conoce de primera mano las dificultades que atraviesan quienes inician un emprendimiento, desde la inestabilidad económica hasta las largas jornadas en ferias y eventos, muchas veces condicionadas por el clima y la incertidumbre de las ventas.
Con esa realidad como punto de partida, el joven ideó un espacio que funciona no solo como local comercial, sino también como un ámbito de acompañamiento, colaboración y crecimiento conjunto entre emprendedores, con una lógica de trabajo colectivo.
“Uno House” está concebido como algo más que un punto de venta. Allí, los emprendedores no solo exhiben sus productos, sino que participan de un proceso de construcción compartida, con asesoramiento, intercambio de experiencias y apoyo mutuo para potenciar cada proyecto.
El propio Ulloa explica que la propuesta busca generar tranquilidad dentro del “caos” que implica emprender, ofreciendo un lugar físico que permita resguardarse del mal clima, ordenar el trabajo y enfocarse en el crecimiento sostenido de cada iniciativa.
El espacio también refleja una decisión coherente con su filosofía: el mobiliario fue adquirido a otros emprendedores locales, fortaleciendo una red de consumo interno que multiplica el impacto económico del proyecto.
Actualmente, “Uno House” funciona como tienda de regalos y reúne producciones de siete emprendedores neuquinos de rubros como cosmética natural, accesorios, encuadernación, cerámica, tejido y productos realizados con tecnología 3D.
Además de la venta, el lugar permite a los jóvenes utilizar el espacio para realizar fotoproductos, organizar presentaciones y recibir asesoramiento integral vinculado a la gestión, la comercialización y la identidad de marca.
Guillermo Ulloa tiene 32 años y comenzó su camino emprendedor hace siete, primero con la venta virtual de libros y luego con la producción de cuadernos y agendas, actividad que continúa desarrollando y ofreciendo en su local actual.
En agosto del año pasado, el emprendedor logró dar un paso clave al acceder a un crédito de tres millones de pesos, otorgado a través de la línea de Inclusión Financiera para Juventudes y Diversidades, una herramienta destinada a facilitar el acceso al financiamiento para proyectos productivos.
Esta línea es implementada de manera conjunta por la subsecretaría de Juventud, dependiente del ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, y el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo como agente financiero, con el acompañamiento del Centro PyME-ADENEU en capacitaciones y asistencia técnica.
El financiamiento permitió equipar el local con mostradores, exhibidores, estanterías, mesas de trabajo y un espacio de café para quienes visitan el lugar, consolidando una propuesta comercial y social al mismo tiempo.
Ulloa ya había accedido anteriormente a otro crédito que le permitió comprar sus primeras herramientas productivas, experiencia positiva que lo animó a volver a solicitar financiamiento para escalar su proyecto.
“Estos créditos con tasa baja son fundamentales porque te permiten dejar de ser un emprendimiento casero y empezar a consolidarte como comercio”, destacó, subrayando la importancia de las políticas públicas de apoyo al emprendedurismo juvenil.
Con una mirada alentadora hacia otros jóvenes, el impulsor de “Uno House” resume el espíritu del proyecto en una frase simple pero potente: si fue posible pasar de un pequeño puesto en ferias a un espacio físico propio, entonces otros emprendedores también pueden hacerlo.
“Uno House. Casa emprendedora” funciona en Hipólito Yrigoyen 244 de la ciudad de Neuquén y se posiciona como un ejemplo de cómo el acceso al crédito, la cooperación y la experiencia compartida pueden transformarse en una herramienta concreta para fortalecer la economía local.