La iniciativa se concretará tras la aprobación del convenio firmado con el Instituto Provincial de Juegos de Azar del Neuquén (IJAN), que fue autorizado mediante la Resolución Nº 259/25. El acuerdo habilita la creación de espacios deportivos, talleres preventivos y actividades comunitarias en el Distrito Energético de Añelo, una zona atravesada por el crecimiento acelerado de la actividad hidrocarburífera y los desafíos sociales que ese proceso conlleva.
El programa contempla la práctica regular de disciplinas como fútbol, básquet y vóley, complementadas con instancias de formación emocional, acompañamiento psicosocial y encuentros con referentes del deporte. La ejecución operativa estará a cargo de TBSA, mientras que el IJAN aportará equipos técnicos, profesionales especializados y asesoramiento en contenidos vinculados a la prevención de conductas adictivas.
Desde la empresa destacaron que el deporte funciona como una herramienta concreta de inclusión social, capaz de generar hábitos saludables, sentido de pertenencia y redes de contención para jóvenes que crecen en contextos de alta presión social y económica. En ese sentido, el CEO de TBSA, Sebastián Cantero, subrayó que “invertir en la infancia y la adolescencia es apostar al futuro de las comunidades donde operamos, y el deporte permite abrir oportunidades reales y sostenidas en el tiempo”.
El proyecto en Añelo se apoya, además, en experiencias previas desarrolladas por la compañía en otros países de la región. Como antecedente reciente, TBSA participó de una clínica social de fútbol en Panamá, encabezada por el exfutbolista Maximiliano Rodríguez, donde se financiaron cupos para niños y niñas de bajos recursos. La actividad formó parte del Campus MR11 y fue valorada como un modelo replicable en distintos territorios de América Latina.
Desde TBSA indicaron que el programa en Añelo se inscribe en una estrategia de responsabilidad social empresaria de largo plazo, orientada a la prevención temprana de adicciones y al fortalecimiento del entramado comunitario en zonas de fuerte desarrollo energético. En esa línea, adelantaron que ya se evalúan nuevas alianzas con empresas, clubes deportivos e instituciones educativas para ampliar el alcance territorial de la iniciativa y medir su impacto social a mediano y largo plazo.
La puesta en marcha de este programa representa un paso concreto en la articulación público-privada para abordar problemáticas sociales complejas, utilizando el deporte como plataforma de inclusión, prevención y construcción de futuro en una de las regiones más dinámicas de la Patagonia.