La intendenta Silvia Canales confirmó que ya se iniciaron las tareas de armado de la era, el espacio circular de tierra apisonada donde se realizará la tradicional trilla, uno de los momentos centrales de la fiesta.
En diálogo con Radio y Televisión del Neuquén, la jefa comunal explicó que el evento trasciende lo musical y busca rescatar de manera integral el acervo cultural del Norte Neuquino, poniendo en valor prácticas ancestrales ligadas a la producción del trigo.
“Hoy hicimos la primera actividad, que es preparar la era donde después se va a realizar la trilla con yeguas y caballos”, señaló Canales, destacando la importancia simbólica de este trabajo comunitario que convoca a vecinos y visitantes.
La intendenta remarcó que la Fiesta del Ñaco tiene raíces profundas en la historia productiva de la localidad, que llegó a contar con cinco molinos harineros en funcionamiento. “Queremos mostrar todo el proceso: la siembra, la corta del trigo con ichona, el tostado, la molienda en piedra y la trilla hasta obtener el producto final”, explicó.
Durante décadas, El Cholar fue considerado el “granero” de la provincia de Neuquén, gracias a su producción triguera y a la actividad de sus molinos. Esa memoria colectiva se mantiene viva a través de esta celebración, que recrea saberes transmitidos de generación en generación.
Uno de los símbolos más emblemáticos de esa historia es el Molino San Francisco, fundado a comienzos del siglo XX y declarado Patrimonio Histórico. El molino conserva su estructura original de madera y las piedras movidas por la fuerza del agua, permitiendo mantener vigente la técnica de molienda artesanal.
La trilla, una de las labores rurales más exigentes del pasado, consistía en esparcir el trigo sobre la era para que los animales separaran el grano de la paja mediante el pisoteo. Hoy, esta práctica se recrea como un acto identitario que recuerda el esfuerzo colectivo de las familias crianceras.
Para esta edición, el predio municipal fue reacondicionado con el objetivo de brindar mayor comodidad a los visitantes. Según explicó Canales, el espacio fue pensado para que el público pueda disfrutar de una jornada completa al aire libre, con todas las actividades concentradas en un mismo lugar.
“El predio tiene el escenario mayor, el campo de jinetes y los stands de artesanos, pilcheros y comidas típicas. Todos los años tratamos de sumar mejoras para que la gente se sienta cómoda”, indicó la intendenta.
La grilla artística incluirá una fuerte presencia de músicos y cantores del Norte Neuquino, a los que se sumarán delegaciones internacionales provenientes de Chile, reforzando el carácter regional y binacional del encuentro.
Las destrezas criollas ocuparán un lugar destacado dentro del programa. El campo de jineteada contará con la participación de figuras reconocidas del circuito nacional, como Nicolás Membriani y Néstor Ramello, junto a Roberto Méndez, José Tapia y Merlo Cruz.
El cronograma de actividades incluirá cruce de banderas, tirada de riendas, tambores y doma de vacas ariscas, disciplinas que forman parte del patrimonio cultural del campo neuquino.
“No es solo un festival de baile; tiene un acervo cultural muy importante que queremos difundir, para que la gente conozca cómo se separaba el grano de la espiga antes de que existieran las máquinas”, concluyó Canales.
Con esta nueva edición, la Fiesta del Ñaco reafirma su lugar como una de las celebraciones más auténticas del calendario neuquino, preservando la memoria rural y fortaleciendo la identidad cultural del Norte de la provincia.