La edición especial organizada en los viñedos de San Patricio del Chañar combinó vinos patagónicos, gastronomía de alto nivel y música en vivo en un formato que comienza a consolidarse como tendencia en la región.
Desde las 19 y hasta pasada la medianoche, el corazón de la bodega se transformó en un punto de encuentro para un público mayoritariamente mayor de 30 años, que encontró en la propuesta un espacio cómodo, seguro y cuidado para disfrutar del vino en clave sunset.
El evento fue impulsado junto a la productora Art Stage, que apostó por un formato ya consolidado en otras regiones vitivinícolas del país y que en Neuquén empieza a construir identidad propia.
El atardecer fue protagonista absoluto de la experiencia, con una postal dorada sobre las hileras de vid que acompañó el momento exacto en que el sol comenzó a esconderse detrás del horizonte patagónico.
La propuesta contempló dos modalidades de entrada, incluyendo una opción con traslado articulado junto al Hilton Garden Inn Neuquén, que también estuvo a cargo de la barra con coctelería de autor elaborada en base a vinos y espumantes de la casa.
Quince camionetas realizaron los traslados de quienes eligieron la experiencia completa, reforzando la comodidad y promoviendo el consumo responsable durante la jornada.
La música tuvo un papel central en la ambientación del evento. La banda neuquina Autómata Personal llevó el indie rock al escenario natural de la bodega, mientras que el DJ Gabee acompañó la caída del sol y el cierre de la noche.
El horario fue uno de los aspectos más valorados por los asistentes, ya que permitió disfrutar sin que la jornada se extendiera hasta altas horas, ofreciendo un formato más amigable y equilibrado.
Otro de los pilares fue la propuesta gastronómica del equipo de Saurus del Parque Restó, que presentó un menú en formato finger food pensado para recorrer los puestos y continuar disfrutando del vino y la música.
La carta incluyó opciones como sándwiches de bondiola y de bife, empanadas de cordero, mollejas, fiambres curados, alternativas veganas y sin TACC, además de postres en porciones pequeñas.
La ambientación, el sonido, la iluminación y la atención al detalle completaron una experiencia integral que combinó enoturismo, gastronomía y entretenimiento en un entorno natural privilegiado.
El éxito de convocatoria no solo dejó conforme a la organización, sino que abrió la puerta a nuevas ediciones y confirmó que existe un público local interesado en propuestas premium vinculadas al vino y la cultura.
Con copas en alto, música suave de fondo y el cielo patagónico tiñéndose de naranja, el Deseado Sunset cerró la temporada estival con una imagen que refleja el crecimiento del enoturismo en Neuquén y la consolidación de experiencias exclusivas en la región.
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