El Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (COPADE) busca avanzar con la incorporación de la metodología BIM (Building Information Modeling) en Neuquén como una herramienta para mejorar el diseño, ejecución, operación y mantenimiento de obras públicas y privadas.
El sistema permite crear una representación digital de una construcción antes de ejecutarla, incorporando en un mismo modelo información sobre materiales, dimensiones, costos, instalaciones, mantenimiento y otros componentes técnicos.
Uno de sus principales beneficios es detectar anticipadamente errores e interferencias entre las diferentes especialidades que participan de una obra. De esta manera, arquitectos, ingenieros, constructores y organismos públicos pueden trabajar sobre una misma plataforma de información.
El secretario del COPADE, Rubén Etcheverry, abordó el potencial de esta tecnología durante la última edición de Edifica Neuquén, donde compartió un panel con representantes del Cluster BIM Córdoba, organización que avanza en su transformación hacia Cluster BIM Argentina.
Las estimaciones presentadas indican que una implementación sostenida de BIM podría permitir reducir hasta un 15% los costos de las obras, un 20% los plazos de ejecución, un 30% los errores de diseño y un 25% las solicitudes de información durante los proyectos.
Para Neuquén, el impacto económico podría ser significativo. Etcheverry señaló que la provincia registra una inversión estimada cercana a los US$1.000 millones anuales en obra pública, por lo que una reducción del 15% representaría un potencial ahorro de hasta US$150 millones por año.
Actualmente, BIM ya es utilizado por determinados profesionales y empresas, incluyendo compañías relacionadas con la actividad hidrocarburífera, la arquitectura y la ingeniería. Sin embargo, desde COPADE consideran que todavía falta extender su utilización.
La metodología puede aplicarse tanto a construcciones nuevas como a edificios existentes. En un proyecto desde cero permite generar un registro digital desde las primeras etapas, mientras que en infraestructura ya construida puede concentrar información actualizada sobre características, modificaciones y mantenimiento.
Etcheverry mencionó como ejemplo la reconstrucción de la catedral de Notre Dame de París después del incendio de 2019, donde la disponibilidad de información digitalizada permitió contar con datos relevantes para avanzar con las tareas de recuperación.
La incorporación de BIM también requiere cambios en la forma de trabajar. COPADE plantea una implementación gradual que contemple capacitación, proyectos piloto, actualización normativa y herramientas para compartir información entre los diferentes participantes.
El objetivo es evitar que esta tecnología quede concentrada únicamente en grandes compañías. La intención es que también pueda ser utilizada por pymes, contratistas locales, profesionales, organismos públicos y trabajadores de la construcción.
Para conseguirlo, la Provincia apunta a una articulación entre el Estado, las empresas, universidades, sindicatos e instituciones de formación, tomando como referencia experiencias desarrolladas en otras jurisdicciones.
La herramienta también aparece vinculada con la Agenda Neuquén 2030 y Neuquén Próximo, dos instancias de planificación que buscan anticipar las necesidades de infraestructura generadas por el crecimiento demográfico, urbano y productivo provincial.
BIM podría utilizarse para planificar rutas, redes de servicios, edificios públicos, nodos logísticos, aeropuertos e infraestructura energética y tecnológica, especialmente en proyectos donde intervienen numerosas especialidades.
En el caso particular de Vaca Muerta, la metodología podría contribuir a analizar corredores, instalaciones, redes y nodos logísticos necesarios para acompañar el incremento de la producción y el movimiento de insumos y trabajadores.
Además, su integración con sistemas de información geográfica (GIS) permitiría relacionar los modelos digitales de las obras con las características del territorio y mejorar la planificación de proyectos de gran escala.
Para COPADE, incorporar estas tecnologías permitirá anticipar necesidades y mejorar la manera en que Neuquén diseña y administra su infraestructura. En una provincia atravesada por un fuerte crecimiento de la inversión y de Vaca Muerta, reducir errores, plazos y costos aparece como uno de los principales argumentos para acelerar la adopción de BIM.
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