El Ente Provincial de Termas del Neuquén (Eproten) y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) pusieron en marcha una investigación destinada a profundizar el conocimiento sobre las comunidades algales de las lagunas termales de Copahue y analizar la posibilidad de reproducirlas en ambientes artificiales controlados para ampliar sus aplicaciones terapéuticas.
El convenio fue firmado por el presidente del Eproten, Matías Ramos, y el decano de la Facultad de Ingeniería de la UNCo, Marcelo Moreyra. Del encuentro también participaron el vicedecano Sergio Abrigo y la investigadora y doctora en Biología Bettina Gramisci.
El estudio abarcará las comunidades presentes en la Laguna de las Algas, Laguna Sulfurosa, Laguna Verde y Laguna del Chancho, consideradas ambientes naturales únicos dentro del complejo termal de Copahue.
El objetivo principal es identificar y caracterizar las algas que habitan estos ecosistemas y comprender las condiciones que permiten su desarrollo, con la intención de evaluar si pueden mantenerse y reproducirse fuera de su entorno natural.
Actualmente, estos microorganismos no sobreviven cuando son retirados de las lagunas termales, lo que limita la utilización de sus propiedades terapéuticas exclusivamente a los tratamientos realizados en Copahue.
La investigadora Bettina Gramisci explicó que el proyecto busca avanzar sobre esa limitación mediante experiencias de cultivo en laboratorio. Señaló que la meta es investigar especialmente las algas de la Laguna de las Algas y analizar la posibilidad de producirlas fuera de Copahue para utilizarlas en otras localidades, como la ciudad de Neuquén.
Para ello, los investigadores combinarán los estudios realizados en el ambiente natural con ensayos de cultivo in vitro, una línea de trabajo que la Universidad desarrolla junto al organismo provincial.
La investigación también forma parte de un programa más amplio sobre los microorganismos presentes en los sistemas termales neuquinos, que incluye el estudio de arqueas, bacterias y algas mediante técnicas de metagenómica para conocer con mayor precisión la composición biológica de estos ambientes.
Los especialistas indicaron que estos análisis permitirán comprender mejor el funcionamiento de las lagunas termales, fortalecer su conservación y aportar herramientas para el control sanitario de estos recursos naturales.
El presidente del Eproten, Matías Ramos, destacó que si las investigaciones logran mantener vivas las algas en un ambiente artificial, podrían desarrollarse tratamientos terapéuticos en Neuquén y en otras localidades de la provincia, ampliando el acceso a este recurso.
Desde el organismo provincial remarcaron que el convenio apunta a generar conocimiento científico aplicado sobre uno de los principales recursos naturales de Copahue y sentar las bases para futuras aplicaciones en el ámbito de la salud y el termalismo.
En caso de obtener resultados positivos, la reproducción controlada de estas comunidades algales podría representar un avance significativo para extender los beneficios terapéuticos de Copahue más allá de su entorno natural, fortaleciendo además la investigación científica y el desarrollo del patrimonio termal neuquino.
Tu opinión enriquece este artículo: