El Pinot Noir continúa consolidándose como una de las cepas emblemáticas de la vitivinicultura patagónica. En el marco del Día Mundial del Pinot Noir, la enóloga Valeria López, de Mabellini Wines, destacó que las condiciones climáticas de Neuquén y Río Negro permiten obtener vinos con una identidad diferenciada, marcada por la frescura, la fruta y la elegancia.
La especialista explicó que el Pinot Noir es una variedad delicada, de piel fina y ciclo corto, que encuentra en el clima seco y frío de la Patagonia un escenario ideal para su desarrollo. "Nunca va a tener la intensidad de color de un Malbec o un Cabernet, pero justamente esa delicadeza es una de sus principales virtudes", señaló.
López indicó que las bajas temperaturas, el viento y la marcada amplitud térmica favorecen una maduración equilibrada y permiten conservar la frescura y los aromas frutales que caracterizan a la variedad.
Además, destacó que el Pinot Noir comienza su desarrollo en diciembre y suele estar listo para la cosecha durante febrero, convirtiéndose en una de las variedades de maduración más temprana de la región.
Otro aspecto que valoró fue la sanidad de la uva en la Patagonia. Explicó que el clima seco reduce la presencia de hongos y enfermedades que suelen afectar a esta cepa en regiones más húmedas.
La enóloga remarcó que el terroir también imprime diferencias entre los vinos elaborados en Neuquén y Río Negro. En los viñedos neuquinos predominan los suelos francoarenosos, que producen vinos más ligeros, con mayor expresión de fruta roja y un perfil fresco.
En cambio, los viñedos ubicados en Mainqué, Río Negro, asentados sobre suelos más arcillosos y con plantas de mayor antigüedad, generan Pinot Noir con más estructura, color y cuerpo.
Mabellini Wines trabaja actualmente con ambas expresiones para desarrollar diferentes etiquetas que reflejan las características de cada territorio.
Entre ellas se encuentra el Pinot-Pinot, elaborado con uvas de Neuquén y Río Negro, mientras que a fines de agosto llegará al mercado el Gran Pinot. Además, para el próximo año está previsto el lanzamiento de Pinot Confluencia, un vino elaborado íntegramente con uvas neuquinas.
López aseguró que el Pinot Noir es una variedad ideal tanto para consumidores experimentados como para quienes se inician en el mundo del vino, gracias a su perfil fresco, elegante y fácil de disfrutar.
En cuanto a su perfil aromático, explicó que predominan las notas de frutos rojos como cerezas y frutillas, características que se mantienen durante todo el proceso de vinificación y que le otorgan una gran versatilidad gastronómica.
Por esa razón, recomendó acompañarlo con pastas, pescados, hongos, carnes de cocción suave o simplemente compartirlo como aperitivo en reuniones familiares o con amigos.
Actualmente, Neuquén concentra la mayor superficie implantada de Pinot Noir de toda la Patagonia, consolidándose como uno de los principales territorios para esta variedad en la Argentina.
Para Valeria López, esa combinación de clima, suelos y experiencia enológica permite que el Pinot Noir exprese una identidad propia, posicionando a la Patagonia como una de las regiones más destacadas para esta cepa a nivel nacional.
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