El comercio en Neuquén atraviesa una transformación estructural en los hábitos de consumo, impulsada por la digitalización y los cambios que dejó la pandemia, con una fuerte expansión del consumo de cercanía y una caída de las compras mensuales tradicionales.
El nuevo escenario obliga a los actores del sector a redefinir estrategias comerciales, logística y gestión de stock para adaptarse a un cliente más dinámico, que prioriza compras frecuentes, puntuales y de menor volumen.
Fernando Zurita, representante de la Cámara de Comercio de Plottier, explicó que el comportamiento del consumidor cambió de manera significativa en los últimos años, dejando atrás el esquema de abastecimiento mensual.
“El comercio de cercanía es el que más está creciendo porque la compra de la gente es muy precisa hoy, casi para dos días”, sostuvo, marcando el nuevo patrón de consumo.
Este cambio impacta directamente en la estructura operativa de los comercios, que deben ajustar sus niveles de reposición y adaptarse a una demanda más fragmentada.
A la par, el crecimiento del comercio digital y los servicios de entrega a domicilio profundizan esta tendencia, modificando la relación entre el cliente y el punto de venta físico.
“La gente es reacia a salir; viene de trabajar y no quiere salir de la casa. Lo vemos muy fuerte en Plottier, en la Confluencia y en Río Negro”, explicó Zurita.
En ese contexto, los supermercados y comercios con logística de delivery ganan terreno, ampliando su cobertura barrial y consolidando nuevos canales de venta.
Frente a este escenario, el comercio local comienza a desarrollar herramientas tecnológicas propias para competir con grandes plataformas de e-commerce.
“Estamos haciendo una plataforma muy similar a Mercado Libre; la inteligencia artificial es una herramienta y tenemos que aggiornarnos porque el e-commerce no va a parar”, anticipó el dirigente.
El proceso de digitalización aparece así como una condición necesaria para sostener la competitividad, en un mercado donde la experiencia de compra se vuelve cada vez más ágil e inmediata.
Sin embargo, el contexto económico también condiciona la evolución del consumo, especialmente en el interior del país.
Zurita advirtió que el poder adquisitivo sigue siendo una variable clave para la recuperación del sector.
“Se homologó la paritaria con un aumento del 6,2%, pero necesitamos que la gente cobre más para que consuma”, afirmó.
El comercio neuquino enfrenta así un doble desafío: adaptarse a una nueva lógica de consumo y, al mismo tiempo, sostener la actividad en un contexto económico todavía restrictivo.
En ese equilibrio se juega la evolución del sector, que busca reinventarse combinando cercanía, tecnología y eficiencia para responder a un consumidor cada vez más exigente.
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