En Villa Traful, donde el bosque y la montaña forman parte de la vida cotidiana, nació Amamacho, un emprendimiento que pone en valor las propiedades de las plantas medicinales de la región a través de infusiones artesanales y productos naturales. La iniciativa, impulsada por Carla Solís, busca acercar a residentes y turistas a los saberes ancestrales de la naturaleza y promover una conexión más profunda con el entorno.
"Las plantas medicinales que hay acá son maravillosas. Me enamoré de Traful. Soy la creadora de Amamacho, que es el femenino de 'apapacho', abrazar con el alma. Y como todas estas cositas vienen de la Madre Tierra, el abrazo viene de la Madre Tierra", explicó la emprendedora al contar el origen del proyecto.
Cada una de las infusiones se elabora de manera artesanal, mediante un proceso que incluye la cosecha, el secado y la selección de las hierbas según sus propiedades. El objetivo es ofrecer mezclas que reflejen la riqueza vegetal de la cordillera neuquina y el conocimiento acumulado sobre el uso de las plantas medicinales.
Con el paso del tiempo, el emprendimiento amplió su propuesta. Además de los tés, Carla desarrolló ungüentos naturales, aceites para masajes y escribió un libro dedicado a difundir las propiedades de las plantas medicinales y su utilización.
Su próximo desafío es crear un espacio donde los visitantes puedan vivir una experiencia completa alrededor de las infusiones y el bienestar. "Estoy soñando con un lugarcito donde puedan venir y disfrutar de los tecitos, disfrutar de tomarte un té chai, pero que sea una experiencia. Cuando uno se da cuenta de que alrededor es todo medicina, que salís al patio de tu casa y hay medicina, empezás a cuidar las cosas diferente. Ese también es el espíritu de Amamacho", afirmó.
La propuesta se suma a la oferta turística de Villa Traful, incorporando una experiencia vinculada con los aromas, los sabores y el patrimonio natural de la región. A través de iniciativas como esta, el turismo neuquino continúa diversificando sus atractivos, integrando el desarrollo de emprendedores locales con la identidad cultural y ambiental de cada destino.
El trabajo de Carla Solís refleja cómo los conocimientos sobre la flora autóctona pueden transformarse en un emprendimiento sostenible que promueve el cuidado de la naturaleza y genera nuevas experiencias para quienes visitan uno de los destinos más emblemáticos de la cordillera neuquina.
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