Una joven neuquina creó su emprendimiento de papelería con un crédito de $ 3,3 millones

Luna Huerta puso en marcha “Tinta y Calma” en Neuquén capital. Con un crédito provincial a través del programa “Inclusión Financiera”, compró máquinas, mobiliario e insumos para producir papelería creativa.

Una joven de 29 años puso en marcha su propio emprendimiento de papelería creativa en Neuquén capital luego de acceder a un crédito de $ 3.299.000 destinado a financiar proyectos impulsados por jóvenes.

Se trata de Luna Huerta, quien desde el barrio Atahualpa II comenzó a desarrollar “Tinta y Calma”, una propuesta dedicada al diseño y elaboración de agendas, cuadernos escolares y diferentes productos gráficos personalizados.

El financiamiento le permitió adquirir el equipamiento necesario para comenzar a trabajar. Compró una computadora, plastificadora, perforadora, impresora y una cortadora de vinilo, además de insumos para impresión.

También destinó parte del préstamo a acondicionar su espacio de trabajo con una biblioteca, escritorio y silla, completando así la infraestructura necesaria para producir desde su casa.

Luna aprendió gran parte del oficio de manera autodidacta. Videos disponibles en redes sociales y otros contenidos de capacitación le permitieron incorporar conocimientos relacionados con el diseño y la elaboración de productos.

“He visto muchos videos en redes de chicas haciendo papelería creativa y me encantó, me doy maña para hacer cualquier cosa. Para los cumpleaños, por ejemplo, me gusta hacer la decoración a mano”, contó.

El emprendimiento también le permite organizar su actividad alrededor de su vida familiar. Tiene dos hijos, uno de 10 años y otro de 10 meses, por lo que aprovecha principalmente los momentos en los que duerme el bebé para comenzar o terminar los pedidos.

La demanda comenzó a aparecer pocas semanas después de iniciar el proyecto. Entre los primeros trabajos realizó agendas, cuadernos y productos solicitados por conocidos y compañeros de trabajo.

“Me pareció una buena salida laboral, tengo a mi hijo en la primaria y cuando le piden un cuadernillo, puedo decirles a los padres también y puedo hacerlos yo”, explicó.

La iniciativa no representa su primera experiencia como emprendedora. Anteriormente había desarrollado actividades vinculadas con la gastronomía, elaborando pan casero, empanadas, rosquitas y tortas para vender.

El salto hacia la papelería pudo concretarse mediante el programa Inclusión Financiera para Juventudes, que contempla préstamos de hasta $ 5 millones para jóvenes que quieran comenzar una actividad económica o ampliar un emprendimiento existente.

La herramienta cuenta con acompañamiento técnico de la subsecretaría de Juventud y asistencia financiera del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADeP).

Los préstamos disponen de seis meses de gracia y una tasa diferencial, condiciones que buscan permitir que los emprendimientos tengan un período inicial para comenzar a generar ingresos antes de afrontar las cuotas.

Durante 2025 y lo transcurrido de 2026 se otorgaron 374 créditos mediante este programa, con una inversión acumulada de $ 1.086.138.000.

“Yo les diría que encaren al crédito”, aseguró Luna al referirse a otros jóvenes que estén evaluando acceder al financiamiento. También destacó el acompañamiento recibido durante el proceso de postulación.

Con “Tinta y Calma” dando sus primeros pasos, la emprendedora ya piensa en ampliar la propuesta. Entre sus objetivos futuros aparece la posibilidad de incorporar impresoras 3D y sumar nuevas alternativas dentro del mismo rubro.

“Si me va bien me gustaría el día de mañana ampliar el emprendimiento un poco más”, proyectó Luna, quien busca consolidar una actividad que le permita combinar su trabajo, su familia y su vocación emprendedora.

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