La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, entregó la disposición habilitante a su propietaria, Mónica Zapata, en un encuentro que reunió a productores, vecinos y visitantes, consolidando un modelo que integra producción, turismo y desarrollo sostenible.
Participaron además el subsecretario de Turismo, Sergio Sciacchitano; el subsecretario de Producción, Marcelo Zúñiga; el director general de Relaciones Institucionales y Habilitación Turística, Sebastián Rivanera; y la directora de Agroturismo y Paisajes Culturales de Centenario, Victoria Rodríguez Rey.
La reapertura de la feria mensual Buena Vida marcó el regreso de un espacio orientado a fortalecer la relación directa entre productores y consumidores, impulsar la economía local y promover el consumo de alimentos saludables y de estación.
En esta edición participaron alrededor de 16 stands con una amplia variedad de productos regionales: conservas dulces y saladas, frutas y verduras orgánicas, huevos, quesos agroecológicos, chacinados caseros, panificados de masa madre, cosmética natural, sidras, vinos, gin, cerveza artesanal y artesanías.
La propuesta apunta a consolidar circuitos cortos de comercialización, reducir intermediarios y reforzar el arraigo productivo en la región.
“Queremos que el consumidor sepa que una vez por mes puede venir a conseguir alimentos sanos y artesanales. La feria es un espacio de conexión entre productor y consumidor y una forma de fortalecer la economía local y el cuidado del ambiente”, señaló Zapata.
Con seis hectáreas productivas, Buena Vida es un emprendimiento familiar agroecológico y autosustentable, sin uso de agroquímicos. Produce verduras de estación, cría ovejas cuyo guano se reutiliza para recircular nutrientes y cuenta con un invernadero frío de 800 metros cuadrados que protege los cultivos del viento.
Además de su perfil productivo, la chacra funciona como espacio educativo para estudiantes, técnicos y profesionales, integrando aprendizaje, intercambio y prácticas sostenibles.
La habilitación como establecimiento especializado en Agroturismo formaliza esa experiencia e incorpora al emprendimiento a la red provincial de más de 30 propuestas que combinan producción, naturaleza y turismo.
En la Región Confluencia —que incluye Centenario, Plottier, Senillosa y la capital provincial— se concentra una parte significativa de esta oferta, mientras que estancias y bodegas completan el circuito en Los Lagos, el Alto Neuquén y San Patricio del Chañar.
El agroturismo se consolida como herramienta de diversificación económica para las chacras, permitiendo generar ingresos complementarios y ofrecer experiencias auténticas en contacto con el paisaje productivo.
La Provincia acompaña estos procesos con asistencia técnica, habilitaciones y promoción, fortaleciendo un modelo que articula producción, identidad territorial y desarrollo sostenible.
La jornada en Buena Vida sintetizó ese enfoque: una feria que dinamiza la economía local y una habilitación que consolida al agroturismo como política pública estratégica para el crecimiento de Neuquén.
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