Manejar máquinas y camiones también es cosa de mujeres (y los gremios lo están incentivando)

El Instituto Patagónico de Formación y Empleo del Sindicato de Petroleros Privados presentó este martes el curso de Formación teórico/práctico de Flota Pesada para Mujeres, que se realizó en el Autódromo de Centenario. Una oportunidad que si bien no esconde su trasfondo político-partidario, ayuda  acercar la brecha de género que existe en el sector.

El titular de Petroleros Privados y senador nacional, Guillermo Pereyra, estuvo en la oportunidad y la aprovechó para destacar que “Somos el Sindicato Petrolero con más mujeres titulares afiliadas. Nuestra organización tiene actualmente unas 2.500 mujeres trabajando, de un total de poco más de 20.000 afiliados titulares, lo que representa más del 10% del padrón”.


“En nuestra organización hemos capacitado a mujeres para que operen máquinas viajes, máquinas pesadas, y  desde las empresas reconocen que las mujeres cumplen mucho más que los hombres en sus tareas y son más responsables”, afirmó.

Por su parte, la directora del Instituto Patagónico de Formación y Empleo (IPFE), María Maldonado, explicó que la capacitación ya contó con sus primeras 10 egresadas, y que a partir de éstas  “estamos apoyando la inserción de la mujer en este ámbito, para que tengan las mismas oportunidades que los hombres”.


"Cada vez entran más mujeres en forma más paulatina a la actividad y lo que sucede es que la gran mayoría de los hombres que realizan cursos en el IPFE empiezan a trabajar con cierta rapidez, pero con las mujeres cuesta un poco más. Entonces queremos ampliar las posibilidades de las trabajadoras en el campo, ya que hoy están un poco más abocadas a lo que son los laboratorios de hidrocarburos no convencionales”, agregó.

Tu opinión enriquece este artículo:

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.