La historia de Tobías Romero refleja el espíritu emprendedor que busca fortalecer el programa provincial Inclusión Financiera para Juventudes. Con 25 años y una fuerte vocación por la apicultura, el joven productor de Aluminé logró ampliar su emprendimiento gracias a un crédito de tres millones de pesos que le permitió adquirir nuevo equipamiento y proyectar una mayor producción de miel.
Actualmente, Tobías se encuentra atravesando la etapa invernal del ciclo productivo. Mientras las abejas permanecen en período de reposo, ya se prepara para septiembre, cuando comenzará la cosecha de las 17 colmenas que tiene en producción y espera obtener más de 200 kilos de miel multifloral.
La actividad apícola no es una práctica habitual en la región, y justamente ese desafío fue uno de los motivos que despertó su interés. “Lo que más me gusta del emprendimiento es que es una práctica poco común en esta zona. Creo que a la juventud le cuesta un poco empezar este tipo de trabajo, pero es una actividad que permite aprender, investigar y conocer mucho sobre los diferentes tipos de mieles”, explicó.
Su formación comenzó en la Escuela Agrotécnica de Aluminé y continuó a través de capacitaciones en el Centro de Formación Profesional Agropecuario N° 4. Allí incorporó conocimientos técnicos que luego complementó con el acompañamiento de productores experimentados y referentes del sector.
Hace dos años recibió cinco colmenas como regalo y decidió dar sus primeros pasos en la actividad. Desde entonces fue ampliando gradualmente la producción. Durante los meses más fríos traslada las colmenas a Bajada del Agrio, donde las temperaturas son más benignas y permiten una mejor conservación de las abejas durante la hibernación.
Los fondos obtenidos mediante el programa provincial fueron destinados a la compra de cinco cajas de cera estampada, veinte colmenas nuevas y un centenar de alzas, elementos fundamentales para incrementar la capacidad productiva del emprendimiento.
“No cualquiera puede comprar esta cantidad de recursos y tener la posibilidad de aumentar la producción. Este crédito me vino muy bien para seguir creciendo”, afirmó Tobías, quien destacó la importancia de este tipo de herramientas para los jóvenes que buscan iniciar o consolidar un proyecto propio.
Además de la apicultura, el joven desarrolla otras actividades productivas en la chacra familiar, donde trabaja junto a su tío Sebastián en la producción de verduras y la cría de animales. También impulsó un proyecto de cultivo de hongos en invernadero que espera retomar en el futuro.
Más allá de los recursos económicos, Tobías destaca el valor de las personas que lo acompañan. “Lo más importante es el apoyo. Siempre hay un amigo que te acompaña a ver las colmenas y cuando uno no puede por sí mismo, sabe que el otro está”, expresó.
Ese espíritu colaborativo también se refleja en la creación de una futura asociación apícola junto a otros nueve compañeros que cursaron en el CFPA N° 4. Actualmente trabajan en la organización del grupo y en la puesta en marcha de un apiario compartido que les permitirá fortalecer la actividad en la región.
De cara al futuro, Tobías proyecta ampliar la cantidad de colmenas, adquirir un vehículo propio para facilitar los traslados y continuar capacitándose para perfeccionar sus conocimientos. También espera seguir construyendo vínculos con otros productores y consolidar una red de apoyo que considera fundamental para el crecimiento personal y profesional.
Con trabajo, capacitación y acompañamiento, el joven productor demuestra que las oportunidades pueden transformarse en proyectos concretos capaces de generar desarrollo, arraigo y nuevas perspectivas para las juventudes del interior neuquino.
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