La firma fue distinguida como comercio histórico, en el marco de una política municipal que ya alcanzó a más de 60 empresas y comercios de la ciudad. La jefa de Gabinete, María Pasqualini, subrayó el valor de estas iniciativas al señalar que “se trata de una gráfica con 58 años de historia que acompañó gran parte del crecimiento de Neuquén”.
Además, remarcó el arraigo de la empresa en la comunidad: “Es una firma consolidada, por la que pasaron generaciones de familias y trabajadores, lo que habla de su impacto social y económico en la ciudad”.
En ese sentido, destacó también la capacidad de adaptación de la empresa frente a los cambios del sector. “Hoy vemos que siguen apostando al crecimiento, incorporando tecnología y maquinaria moderna. Eso demuestra que no solo tienen historia, sino también proyección”, sostuvo.
El propietario de La Gráfica, Jorge Sobisch, compartió una mirada atravesada por la emoción y el recorrido de décadas. A sus 83 años, recordó los inicios del emprendimiento junto a su hermano, en una etapa donde el trabajo tipográfico era completamente artesanal.
“Empezamos parando letras. Yo soy tipógrafo de oficio, aunque después la vida me llevó por otros caminos”, expresó, al tiempo que valoró el rol que tuvo la empresa en su desarrollo personal y en su inserción en la sociedad neuquina.
Sobisch también evocó un momento clave de su infancia, cuando fue enviado a estudiar a Bahía Blanca junto a su hermano, donde un sacerdote les enseñó el oficio que marcaría su futuro. “Siempre hay alguien que te cambia el rumbo. En nuestro caso, fue quien nos dio una herramienta para trabajar”, reflexionó.
A lo largo de los años, la empresa atravesó distintos procesos de crecimiento y mudanzas hasta consolidarse en su actual ubicación, donde funciona desde hace más de una década. Sin embargo, el empresario destacó que el eje siempre estuvo en las personas.
“Los trabajadores han sido nuestra familia. Compartimos sus vidas y ellos las nuestras. Eso es lo más importante”, afirmó.
Desde el municipio, remarcaron que este tipo de reconocimientos buscan poner en valor a las empresas que invierten, generan empleo y acompañan el crecimiento urbano. En esa línea, Pasqualini sostuvo que “cada empresa que llega a esta instancia demuestra que apostó a Neuquén y fue parte de su desarrollo”.
Con casi seis décadas de historia, La Gráfica se posiciona como un ejemplo de continuidad, adaptación y arraigo, en una ciudad que sigue expandiéndose y donde el entramado productivo cumple un rol central en la construcción de su identidad.
El aniversario no solo celebra el pasado de la empresa, sino que proyecta su futuro dentro de un esquema económico que demanda innovación, inversión y compromiso con el desarrollo local.
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