Vendimia histórica en el sur neuquino: Chimehuín se suma al mapa del vino

El sur neuquino celebró su primera vendimia dentro del calendario provincial en Estancia Chimehuín. Producción, familia y tradición marcaron una jornada clave para el crecimiento vitivinícola.

En el corazón del sur neuquino, entre Junín de los Andes y San Martín de los Andes, la Estancia Chimehuín fue escenario de una jornada que marcó un hito para la región. Por primera vez, la vendimia local se integró oficialmente al calendario provincial. La actividad se desarrolló durante el domingo de Pascua, en un entorno natural que acompañó el proceso productivo. La propuesta combinó trabajo en el viñedo con un fuerte componente social y cultural. Y dejó en evidencia el crecimiento de la vitivinicultura en nuevos territorios.

La jornada comenzó temprano, a las 7.30 de la mañana, y se extendió hasta pasadas las 18 horas. Las condiciones climáticas fueron óptimas para la cosecha, lo que permitió desarrollar las tareas con normalidad. Desde el inicio, el ritmo estuvo marcado por el trabajo en equipo y la organización. La vendimia no solo implicó la recolección de uvas, sino también la puesta en valor de una actividad en expansión. El clima acompañó y potenció la experiencia.

Un grupo de aproximadamente 30 personas con experiencia en viñedos fue el encargado de iniciar las tareas. Provenientes de distintos puntos de la región, aportaron conocimiento técnico y práctica. A lo largo del día, se sumaron familiares, amigos y vecinos. Esto generó un ambiente participativo que trascendió lo estrictamente productivo. La vendimia se convirtió en un espacio de encuentro comunitario.

Uno de los aspectos más destacados fue la transmisión de saberes entre generaciones. Adultos con experiencia guiaron a los más jóvenes en cada etapa del proceso. Desde el corte de la uva hasta su clasificación, cada paso fue compartido y explicado. Este intercambio refuerza el valor cultural de la actividad. Y contribuye a consolidar una identidad productiva ligada al territorio.

La organización del viñedo a lo largo del año fue clave para llegar a esta instancia. En ese sentido, se destacó el trabajo de Clara Rubio, administradora del establecimiento. Su seguimiento permanente permitió sostener cada etapa del proceso productivo. Desde la poda hasta la cosecha, su rol fue central. La planificación y el compromiso marcaron la diferencia.

El evento también contó con una propuesta gastronómica acorde al espíritu de la jornada. El cocinero Claudio Abraham, junto a Patricia Radeland, estuvieron a cargo de los platos. La oferta incluyó sabores regionales que acompañaron la experiencia. La gastronomía se integró como parte del evento, reforzando el vínculo entre producción y cultura. Fue un complemento que enriqueció la propuesta.

La vendimia en Estancia Chimehuín refleja un modelo de producción basado en el trabajo artesanal. El tiempo, el conocimiento acumulado y el cuidado del proceso son elementos centrales. En este contexto, el vino aparece como una expresión genuina del territorio. No se trata solo de un producto, sino de una construcción cultural. Y de una oportunidad de desarrollo local.

Este hito se inscribe en un contexto de crecimiento sostenido de la vitivinicultura en Neuquén. En los últimos años, distintas localidades comenzaron a desarrollar proyectos vinculados al vino. Esto permitió diversificar la matriz productiva de la provincia. Y abrir nuevas oportunidades económicas. El turismo también se ve beneficiado por este proceso.

Durante marzo, el calendario provincial de vendimias ya había tenido actividad en localidades como Cutral Co, Senillosa, San Patricio del Chañar, Neuquén capital y Chos Malal. La incorporación del sur neuquino amplía ese circuito. Y suma una nueva identidad territorial al mapa vitivinícola. Cada región aporta características propias a la producción. Lo que enriquece la oferta provincial.

La experiencia en Chimehuín no solo consolida la actividad en la zona, sino que también proyecta su crecimiento a futuro. La integración al calendario provincial es un paso estratégico. Permite visibilizar el potencial de la región. Y posicionarla dentro del circuito productivo y turístico. La vendimia dejó de ser solo una actividad agrícola para convertirse en un evento cultural.

Con esta primera edición, el sur neuquino comienza a escribir su propia historia en la producción de vino. La combinación de paisaje, clima y trabajo humano genera condiciones únicas. El desafío será sostener el crecimiento y fortalecer la calidad. La vendimia en Estancia Chimehuín marca el inicio de ese camino. Y abre una nueva etapa para la región.

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