Praderas Neuquinas se consolidó como uno de los grandes embajadores de la producción regional durante la presentación de la temporada de invierno de Neuquén en la ciudad de Buenos Aires. El emprendimiento, ubicado en Centenario, exhibió su propuesta basada en la elaboración de aceites de oliva virgen extra de alta calidad y en una experiencia turística que conecta a los visitantes con el mundo del olivo.
La historia del establecimiento comenzó hace más de diez años con un proyecto agrícola destinado a la producción de alfalfa. Con el paso del tiempo, la iniciativa evolucionó hacia un modelo productivo innovador que hoy combina actividad agroindustrial, turismo rural y agroturismo, convirtiéndose en uno de los olivares más destacados de la provincia.
Andrea Fattori, referente de Praderas Neuquinas, destacó la importancia de acompañar la promoción turística de Neuquén con productos elaborados en la región. “Es importante visibilizar los productos regionales, mostrar el turismo neuquino, sus paisajes, que son excelentes, y esta producción que nos enorgullece”, expresó.
Actualmente, el establecimiento cuenta con 70 hectáreas cultivadas con seis variedades de olivos, a partir de las cuales produce aceites de oliva virgen extra reconocidos por su calidad. Según explicó Fattori, los aceites alcanzan niveles de acidez inferiores al 0,2%, una característica que los ubica dentro de los estándares más exigentes del mercado.
Además de la producción, Praderas Neuquinas desarrolló una propuesta de oleoturismo que permite a los visitantes recorrer el olivar, conocer la almazara donde se elabora el aceite y participar de degustaciones guiadas. La experiencia se ha convertido en uno de los atractivos emergentes de la región del Alto Valle.
Con el crecimiento del emprendimiento también se incorporaron nuevos productos elaborados en el establecimiento, entre ellos mieles provenientes de sus propias colmenas y gin de peras, ampliando una oferta que combina producción local, innovación y turismo.
La calidad de sus productos permitió que Praderas Neuquinas trascienda las fronteras provinciales y llegue a restaurantes, tiendas especializadas y consumidores de distintos puntos del país. Actualmente cuenta además con una oleoteca propia ubicada en el barrio porteño de Recoleta, donde se comercializan sus aceites y otros productos regionales.
La participación en la promoción de la temporada de invierno refuerza el posicionamiento de la gastronomía neuquina como un complemento clave de la oferta turística provincial, integrando paisajes, experiencias y sabores que representan la identidad productiva de Neuquén.
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