El crecimiento de Vaca Muerta continúa traccionando inversiones en toda su cadena de valor. En ese marco, Grupo L inauguró una nueva planta de elaboración de alimentos y centro logístico en Centenario, con una inversión superior a los $ 2.200 millones, orientada a fortalecer su presencia en el segmento de servicios para oil & gas y minería.
El nuevo establecimiento, que operará bajo la marca GL Support Sitios Remotos, se proyecta como un nodo estratégico para abastecer operaciones en Neuquén, Río Negro y Chubut, regiones clave en el desarrollo de hidrocarburos no convencionales. La decisión de radicar la planta en el corazón de la cuenca responde directamente al crecimiento sostenido de la actividad en Vaca Muerta, que demanda cada vez mayor capacidad logística y servicios especializados.
Con una superficie de 1.200 metros cuadrados, la planta cuenta con una capacidad inicial de producción de 6.000 viandas diarias, con posibilidad de escalar a 12.000 mediante un esquema de tres turnos. Este salto permitirá a la compañía duplicar su operación en el sur del país y responder a una demanda en expansión, impulsada por el aumento de la actividad en los yacimientos.
La instalación integra en un mismo espacio funciones de producción, logística y control de calidad, incluyendo laboratorio propio, escuela de gastronomía, lavandería y oficinas administrativas. Este modelo de integración busca optimizar tiempos de respuesta y mejorar la eficiencia en entornos operativos complejos, como los que caracterizan a Vaca Muerta.
Desde la compañía destacaron que el objetivo es garantizar estándares de calidad en contextos exigentes, donde la logística y el soporte operativo son determinantes para la continuidad de las operaciones. En este sentido, el negocio va más allá de la provisión de alimentos, incorporando servicios de hotelería, mantenimiento e infraestructura para campamentos y locaciones remotas.
Actualmente, Grupo L trabaja con 14 clientes en la Patagonia y presta servicios en múltiples proyectos de gran escala, consolidando su posicionamiento en un segmento donde la eficiencia operativa y la confiabilidad son clave para sostener la producción energética.
El impacto de la inversión también se refleja en el plano local. Se estima la generación de 90 nuevos puestos de trabajo en el mediano plazo, junto con el fortalecimiento de proveedores regionales, incluyendo pymes y productores locales, en línea con una estrategia de desarrollo territorial vinculada al crecimiento de Vaca Muerta.
Los indicadores económicos de la compañía muestran una expansión acelerada: registró una facturación de $ 521.670 millones en 2025, con un crecimiento sostenido en los últimos años, acompañado por una estructura que incluye centros de distribución, plantas elaboradoras y miles de puntos de servicio en todo el país.
En un escenario donde Vaca Muerta sigue consolidándose como el motor energético de la Argentina, inversiones como la de Grupo L reflejan cómo el desarrollo del shale no solo impulsa la producción de petróleo y gas, sino también la expansión de servicios asociados, infraestructura y empleo, configurando un ecosistema productivo cada vez más integrado y dinámico.
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