El crecimiento de Vaca Muerta comienza a extender sus efectos hacia otros puntos de Neuquén. La Zona Franca de Zapala alcanzó los 27 usuarios habilitados y busca consolidarse como una plataforma para proveedores nacionales e internacionales vinculados con la industria energética.
La evolución fue acelerada. A comienzos de 2025 funcionaban apenas siete usuarios dentro del predio, mientras que actualmente son 27. Del total, 24 corresponden a empresas nacionales y tres a compañías extranjeras.
Además, existen nuevas firmas argentinas y del exterior que realizaron consultas o se encuentran analizando su incorporación. El objetivo es aprovechar el incremento de la demanda de equipos, repuestos e insumos generado por la expansión de la actividad hidrocarburífera.
Uno de los proyectos que comienza a tomar forma es la conformación de un cluster de proveedores internacionales, pensado para facilitar el ingreso de compañías extranjeras al mercado de Vaca Muerta.
El esquema permitiría que esas empresas mantengan inventarios dentro de la Zona Franca y compartan determinados servicios e infraestructura, sin necesidad de realizar inicialmente grandes inversiones en instalaciones propias.
La estrategia contempla un desarrollo progresivo. Una empresa podría comenzar almacenando mercadería y abasteciendo clientes desde Zapala para posteriormente incorporar servicios, construir instalaciones propias o avanzar hacia procesos productivos.
Las tres compañías extranjeras actualmente habilitadas representan el primer avance de ese modelo, mientras otras firmas internacionales evalúan las condiciones para comenzar a operar desde Neuquén.
La transformación proyectada también busca que la Zona Franca deje de estar asociada exclusivamente al almacenamiento. Actualmente se analizan iniciativas vinculadas con ensamblaje, fabricación, transformación y agregado de valor.
El régimen permite desarrollar actividades de almacenamiento, comercialización, fraccionamiento, ensamblaje y producción bajo las condiciones aduaneras e impositivas correspondientes.
La Zona Franca de Zapala ocupa aproximadamente 250 hectáreas y dispone de zona primaria aduanera, depósitos, báscula fiscal, oficinas, seguridad y diferentes servicios operativos.
La infraestructura incluye además 6.000 metros cuadrados para el sector reefer, otros 2.100 metros cuadrados de depósitos cubiertos y lotes de 1.500 metros cuadrados disponibles para compañías interesadas en construir depósitos, naves industriales o bases propias.
La ubicación constituye otro de sus principales componentes estratégicos. El predio se encuentra sobre la Ruta Nacional 40, a aproximadamente 162 kilómetros de Añelo, 115 kilómetros del paso internacional Pino Hachado y 18 kilómetros del aeropuerto de Zapala.
La intención es combinar las conexiones terrestres, ferroviarias y aeroportuarias para convertir a Zapala en un punto de ingreso y distribución de insumos hacia Vaca Muerta, además de fortalecer la vinculación comercial con Chile y los puertos del Pacífico.
La estrategia también comenzó a extenderse hacia Asia. En mayo de 2026 se firmó un convenio de cooperación con el Hub Integral de Argentina en Shanghái, orientado al intercambio de información, la vinculación empresarial y la utilización de infraestructura en ambos países.
El acuerdo contempla 2.000 metros cuadrados de depósitos en Zapala para la Zona Franca de Shanghái y una superficie equivalente en China para usuarios del complejo neuquino.
Con 27 empresas habilitadas y nuevas incorporaciones bajo análisis, el próximo desafío será transformar ese crecimiento en operaciones, inversiones y procesos productivos. En ese escenario, Zapala busca captar una parte de la cadena logística y de proveedores que demanda Vaca Muerta y posicionarse como un nodo de conexión entre Neuquén, Chile y los mercados del Pacífico.
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