Turismo rural comunitario: comunidades mapuches avanzan en un modelo productivo con identidad local

Las comunidades Puel y Catalán avanzan en el desarrollo del turismo rural comunitario con el apoyo provincial, buscando diversificar su economía y fortalecer el arraigo territorial.

Las comunidades mapuches Puel y Catalán comenzaron a consolidar un modelo de turismo rural comunitario en la provincia de Neuquén, con el objetivo de diversificar su matriz productiva y fortalecer el arraigo en sus territorios.

La iniciativa se enmarca en una estrategia impulsada por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, que busca acompañar a comunidades originarias en el desarrollo de actividades turísticas sostenibles. En ese contexto, equipos técnicos realizaron visitas a ambas comunidades para brindar asesoramiento y relevar potencialidades.

En el caso de la comunidad Puel, que ya cuenta con experiencia como prestadora de servicios invernales en el Parque de Nieve Batea Mahuida, el objetivo es ampliar su oferta turística durante todo el año. La propuesta apunta a incorporar actividades tanto en temporada estival como invernal, consolidando su integración al circuito turístico provincial.

Por su parte, en la comunidad Catalán —ubicada en la zona de Pampa Lonco Luan— se identificaron atractivos naturales en estado prácticamente virgen y una infraestructura con potencial de desarrollo, especialmente en materia de paradores gastronómicos.

Ambas comunidades manifestaron su interés en avanzar con procesos de capacitación integral e intercultural, con el fin de fortalecer sus capacidades sin perder su identidad cultural. El enfoque busca que el turismo funcione como una herramienta para poner en valor su modo de vida y garantizar la permanencia en el ámbito rural.

Actualmente, el gobierno provincial brinda asistencia técnica a 12 comunidades originarias en el marco de la Resolución 286/13, que regula el turismo rural comunitario. El objetivo es que los prestadores locales logren formalizar su actividad y mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.

Este proceso se apoya además en la Ley Provincial de Turismo N° 3525, que declara a la actividad como estratégica. Bajo el concepto de comunalidad, se promueve que la planificación y gestión permanezcan en manos de las propias comunidades, con acompañamiento estatal a través de financiamiento y asistencia técnica.

La propuesta refleja una mirada de desarrollo que integra producción, cultura y territorio, posicionando al turismo rural comunitario como una alternativa sostenible dentro del esquema económico de la provincia.

 

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