La diversidad de la Patagonia Norte, con sus dinosaurios, bodegas, paisajes, pueblos y el desarrollo generado alrededor de Vaca Muerta, se convirtió en la base de Cautivar – Circuitos Patagonia Norte, la agencia de turismo receptivo encabezada por Clarisa Vermeulen.
Nacida en Río Negro pero radicada desde pequeña en Neuquén, Vermeulen se define como “valletana primero y neuquina después”. Su vínculo con los viajes, las chacras y la naturaleza comenzó durante su infancia y terminó marcando su desarrollo profesional.
Estudió la Licenciatura en Turismo en la Universidad Nacional del Comahue y posteriormente se especializó en investigación cualitativa, además de incorporar herramientas relacionadas con marketing, liderazgo y habilidades blandas. Antes de desarrollar su propio proyecto trabajó en una agencia emisiva y como consultora del gobierno provincial.
En 2006 decidió fundar Cautivar – Circuitos Patagonia Norte. Inicialmente la empresa trabajó con diferentes servicios turísticos y, desde 2010, comenzó a incorporar el turismo receptivo. A partir de 2021, Vermeulen concentró su actividad completamente en este segmento.
La apuesta comenzó a fortalecerse cuando visitantes internacionales mostraron un creciente interés por dos productos característicos de Neuquén y Río Negro: la paleontología y el enoturismo.
La transformación económica vinculada con Vaca Muerta, el crecimiento de la conectividad aérea y las mejoras en las rutas también fueron modificando el escenario. La llegada de personas por negocios e inversiones abrió una oportunidad para ofrecer actividades que permitieran extender las estadías y conocer otros atractivos.
“Había que equilibrar la balanza turística”, resume Vermeulen sobre aquel proceso. La idea era aprovechar el movimiento económico para posicionar también las experiencias turísticas disponibles en la región.
El desarrollo implicó ingresar a un segmento que todavía no tenía una oferta plenamente consolidada. “Fue simple porque tenía la convicción de estar donde otros todavía no habían incursionado”, recordó sobre la decisión de avanzar con el turismo receptivo.
Uno de los principales productos de Cautivar está relacionado con la paleontología. “Es una tierra de gigantes”, sostiene Vermeulen al describir una región donde los restos de grandes dinosaurios conviven con valles, ríos, volcanes, termas y paisajes cordilleranos.
A esa propuesta se suma el turismo del vino. Entre Neuquén y Río Negro existen más de veinte bodegas con reconocimiento internacional, lo que convirtió al enoturismo en otra puerta de entrada para conocer la Patagonia Norte.
Los circuitos incluyen además destinos y experiencias relacionadas con Vaca Muerta, el Alto Neuquén, Caviahue-Copahue y Villa Traful, además de pequeños pueblos donde las tradiciones y las historias de sus habitantes forman parte de la experiencia.
“Mirar la región a través de sus ojos me sigue emocionando”, cuenta Vermeulen sobre la reacción de los pasajeros cuando llegan por primera vez a diferentes lugares del interior.
La propuesta busca que cada recorrido vaya más allá del traslado hacia un atractivo. La intención es ofrecer acompañamiento, seguridad y cercanía para que los pasajeros puedan relacionarse con el territorio y las personas que forman parte de cada destino.
El equipo estable de Cautivar está integrado por tres profesionales y se amplía según las características de las excursiones. La mayoría son mujeres y aproximadamente el 85% de los pasajeros también son mujeres, un dato que llevó a prestar especial atención a la seguridad y el acompañamiento durante los recorridos.
La agencia recibe turistas nacionales y extranjeros, residentes, adultos mayores, artistas y representantes internacionales. Al mismo tiempo, cada circuito moviliza una cadena integrada por productores, emprendedores, bodegas y prestadores turísticos locales.
“Lo que el visitante deja en la región se queda en la región”, destacó Vermeulen, quien considera al turismo receptivo una herramienta para generar empleo y distribuir actividad económica entre las localidades del interior.
La transformación digital también modificó el funcionamiento de la empresa. Actualmente Cautivar trabaja como una agencia virtual, cuenta con comercio electrónico propio y avanza en su integración con plataformas internacionales de comercialización.
En los últimos años apareció además un nuevo perfil de visitante interesado específicamente en conocer Vaca Muerta. Algunos llegan por curiosidad y otros buscan observar directamente el territorio antes de analizar posibles inversiones.
Frente a esa demanda, Cautivar incorporó recorridos relacionados con la formación y su área de influencia, desde propuestas próximas a Neuquén capital hasta circuitos que llegan a Añelo.
“Neuquén es mucho más que energía”, sostiene Vermeulen. El objetivo es mostrar que la expansión hidrocarburífera puede convivir con una oferta turística apoyada en la naturaleza, la cultura, la producción regional, la gastronomía y la historia.
El crecimiento de la agencia también estuvo acompañado por herramientas de financiamiento que permitieron mejorar los servicios e incorporar una van ejecutiva destinada tanto al turismo como a los traslados corporativos.
Después de dos décadas de desarrollo, Vermeulen apunta a profundizar los vínculos con productores y emprendedores de Neuquén y Río Negro y avanzar en el posicionamiento de la Patagonia Norte dentro de los mercados turísticos internacionales.
“Es el momento”, afirma al hablar de quienes analizan invertir en Neuquén. Pero extiende esa invitación hacia quienes todavía no conocen la provincia: recorrer los lugares donde vivieron algunos de los dinosaurios más grandes, conocer sus vinos, visitar sus pueblos y descubrir una Patagonia en la que energía, producción y turismo forman parte de un mismo territorio.
Tu opinión enriquece este artículo: