Overo Club de Vinos inició una nueva etapa de expansión y, a partir de ahora, permitirá que amantes del vino de cualquier provincia argentina puedan incorporarse a su comunidad y recibir mensualmente una selección de etiquetas en sus hogares.
Fundado en 2020 por el cocinero argentino Pol Lykan y el empresario Daniel Rigueras, el proyecto nació en Palermo Viejo, Buenos Aires, con la intención de construir un espacio donde el vino funcionara como punto de encuentro y no solamente como un producto para degustar.
Actualmente, Overo cuenta con cerca de 500 socios activos y una selección que supera las 450 etiquetas de vinos argentinos, además de espumantes y ediciones especiales provenientes de diferentes regiones vitivinícolas del país, desde Chubut hasta Salta.
La principal novedad es que la membresía dejó de estar condicionada por la distancia. Los socios podrán recibir las cajas mensuales en cualquier punto de la Argentina y acceder a beneficios, degustaciones, catas y diferentes experiencias organizadas junto con bodegas.
“Siempre soñamos con compartir esta experiencia con más personas. Hoy damos un paso importante porque cualquier amante del vino, viva donde viva, puede formar parte de Overo”, destacó Rigueras.
Tres o seis botellas por mes
El sistema de membresías ofrece dos alternativas. Los socios pueden recibir mensualmente una caja con tres o seis botellas, cuyas etiquetas son seleccionadas por el equipo de sommeliers del club.
La propuesta está dirigida tanto a conocedores como a personas que recién comienzan a descubrir el universo vitivinícola. Según sus responsables, uno de los objetivos es facilitar ese acercamiento a través de una selección profesional y diferentes experiencias alrededor de cada vino.
Los beneficios no terminan con la recepción de las botellas. Los integrantes tienen prioridad para participar de actividades, invitaciones a degustaciones, charlas y catas, además de un 10% de descuento en consumos realizados en Overo, incluyendo vinos, gastronomía, productos de la marca y compras para llevar.
Quienes viven fuera de Buenos Aires también podrán utilizar la sede de Palermo como su punto de encuentro cuando visiten la ciudad.
Una casa dedicada al vino
Overo desarrolló una propuesta que combina el tradicional concepto de wine bar con diferentes espacios culturales y gastronómicos.
Su sede cuenta con cava, terraza, cine, sala de vinilos y salones privados. La experiencia comienza en el bar de la planta baja, donde una cava integrada permite acceder a distintas alternativas por copa o botella.
En el primer piso funciona la Sala Torrontés, un espacio privado y acústicamente acondicionado dedicado especialmente a la música. Está equipado con un sistema de audio de alta fidelidad y permite escuchar tanto la colección de vinilos del establecimiento como discos llevados por los propios visitantes.
También se encuentra la Sala Malbec, un cine acompañado por Saint Felicien, de Bodega Catena Zapata, equipado con proyector 4K, sonido Dolby Atmos 7.1 y pantalla de 150 pulgadas.
En el segundo piso está la Sala Criolla, la cava de Overo, destinada a comidas, reuniones corporativas, celebraciones, clases y degustaciones. Allí, un gran mesón de madera con capacidad para 16 personas está rodeado por aproximadamente 1.000 botellas de vino argentino.
La experiencia se completa con una terraza con vistas hacia Plaza Armenia, diseñada para degustaciones y encuentros durante los atardeceres porteños.
Más de 700 eventos
Desde su creación, el club realizó más de 700 encuentros presenciales, una agenda que busca conectar el vino con diferentes expresiones culturales.
Entre sus propuestas aparecen ciclos de cine, encuentros con productores y enólogos, degustaciones, literatura, astrología y espectáculos de magia.
La programación incluye actualmente iniciativas como Vino Nuestro Cine, con producciones argentinas y participación de sus realizadores; Literatura y Vino, con encuentros alrededor de libros y autores; Astrología y Vino; y Magia y Vino.
Las actividades tienen prioridad para los miembros, aunque determinadas catas y eventos también son abiertos al público.
Gastronomía para acompañar las etiquetas
La propuesta gastronómica lleva la impronta de Pol Lykan y está basada principalmente en productos locales, quesos de pequeños productores, charcutería y diferentes raciones pensadas para compartir.
El horno de barro ocupa un lugar central en la cocina y es utilizado para elaborar panes, platos y postres empleando distintos tipos de leña.
A esto se suma una particularidad del servicio: el establecimiento ofrece agua ultrapurificada con y sin gas sin cargo durante la permanencia de los visitantes.
Overo también incorporó herramientas digitales. Mediante su aplicación o los códigos QR ubicados en las mesas, los clientes pueden consultar la carta, acceder a fichas técnicas y notas de cata y realizar pedidos desde sus teléfonos.
Una apuesta por la sustentabilidad
El club también busca avanzar en políticas ambientales con la intención de alcanzar en el futuro una certificación como Empresa B.
Entre las medidas implementadas se encuentran las botellas reutilizables de vidrio para el agua, la reducción del consumo de papel mediante cartas digitales y facturación electrónica y la utilización de elementos biodegradables.
Durante los meses fríos, algunos sectores cuentan además con sistemas de calefacción alimentados mediante pellets producidos a partir de residuos de aserraderos y carpinterías.
Con su nueva distribución nacional, Overo busca transformar una experiencia nacida en Palermo en una comunidad federal, combinando la llegada mensual de vinos seleccionados con actividades presenciales y virtuales.
La expansión representa además una nueva vidriera para las bodegas y etiquetas argentinas, al permitir que consumidores de diferentes provincias accedan a selecciones provenientes de distintos terroirs del país.
Overo mantiene su casa de Palermo abierta de lunes a domingo, de 18 a 1, mientras que la nueva modalidad permitirá participar del club desde cualquier lugar de la Argentina.
“Seguiremos teniendo nuestra casa en Palermo, pero ahora la comunidad se expande y se vuelve verdaderamente federal”, resumió Rigueras sobre la nueva etapa del proyecto.
Overo Club de Vinos se vuelve federal y llevará su selección mensual a todo el país
El club privado nacido en Palermo Viejo amplió su propuesta con envíos a toda la Argentina. Con cerca de 500 socios, más de 450 etiquetas y una agenda que combina vinos, gastronomía, cine, música y cultura.