El Gobierno de Neuquén proyecta una inversión de 391.774 millones de pesos para ejecutar 76 obras en la Región Vaca Muerta durante 2027, como parte de la planificación del próximo presupuesto provincial.
La propuesta fue presentada durante una reunión con intendentes y presidentes de comisiones de fomento de la región, quienes fueron convocados para analizar las necesidades de cada localidad y establecer prioridades antes de que el proyecto de Presupuesto 2027 sea enviado a la Legislatura.
El encuentro forma parte de una serie de reuniones territoriales impulsadas por el Ejecutivo provincial. La iniciativa ya alcanzó al norte y al sur neuquino y continuará con las regiones del Pehuén, Limay y la Comarca.
76 obras para la Región Vaca Muerta
Para la Región Vaca Muerta, la planificación contempla 76 intervenciones de infraestructura, con una inversión global prevista de $391.774 millones.
El ministro Jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset, explicó que el objetivo es presentar a los gobiernos locales el esquema elaborado por las distintas áreas provinciales y sumar las necesidades identificadas directamente en cada municipio y comisión de fomento.
La metodología busca que intendentes y autoridades locales puedan plantear cuáles consideran que son las obras más urgentes, incluso cuando se trate de infraestructura correspondiente directamente a la Provincia.
Entre las áreas contempladas aparecen rutas y caminos, educación, salud, seguridad, agua y saneamiento, energía, vivienda, urbanización, cultura, deporte, agricultura, ganadería, recursos naturales y sistema penitenciario.
La intención es combinar las prioridades establecidas por los organismos provinciales con la experiencia de las autoridades municipales, que mantienen un contacto cotidiano con los vecinos y pueden detectar nuevas necesidades.
Neuquén busca reducir el déficit de infraestructura
La planificación para 2027 se enmarca además en la estrategia provincial destinada a reducir el déficit acumulado en infraestructura.
Ousset estimó que al inicio de la actual gestión ese atraso equivalía a alrededor de USD 4.000 millones, principalmente por necesidades relacionadas con escuelas, hospitales, rutas, servicios y establecimientos penitenciarios.
Según indicó, durante los últimos años la Provincia ya destinó más de USD 1.800 millones a infraestructura, utilizando recursos generados a partir del ordenamiento de las cuentas públicas y la reducción de gastos.
Para 2027, el Gobierno pretende sostener un nivel elevado de inversión con el objetivo de acompañar el crecimiento demográfico y productivo que atraviesa Neuquén.
Planificar el Neuquén después de Vaca Muerta
Otro de los ejes planteados durante el encuentro fue la necesidad de comenzar a preparar la economía provincial para una etapa en la que los hidrocarburos tengan una participación menor en los ingresos públicos.
La estrategia apunta a aprovechar los recursos generados actualmente por Vaca Muerta para desarrollar infraestructura y crear condiciones que permitan ampliar otras actividades económicas.
“También estamos pensando en Neuquén post Vaca Muerta con estas inversiones”, señaló Ousset al plantear la necesidad de establecer una planificación que trascienda el actual ciclo de crecimiento hidrocarburífero.
El objetivo provincial es que las inversiones actuales permitan fortalecer sectores capaces de sostener la actividad económica y el empleo en las próximas décadas, avanzando progresivamente hacia una matriz productiva más diversificada.
Intendentes participan de la definición de prioridades
De la reunión participaron autoridades de las principales localidades que integran la Región Vaca Muerta.
Estuvieron los intendentes de Rincón de los Sauces, San Patricio del Chañar, Añelo, Buta Ranquil y Barrancas, junto con representantes de las comisiones de fomento de Aguada San Roque, Los Chihuidos y Octavio Pico.
La participación territorial continuará durante las próximas reuniones regionales antes de completar la elaboración del Presupuesto Provincial 2027.
El esquema busca que las inversiones previstas para el próximo año respondan tanto a las necesidades inmediatas generadas por el crecimiento de las localidades como a una planificación de largo plazo, con la mirada puesta en preparar a Neuquén para una economía menos dependiente de los hidrocarburos.