La oferta gastronómica de Neuquén capital incorporó una nueva propuesta con la llegada de Lo de Jacinto, una cadena argentina que abrió sus puertas en Linares 480 y que tiene a las empanadas como uno de sus productos principales, además de pizzas, pastas, tartas, rolls, postres y salsas listas para acompañar las pastas.
Detrás de la apertura neuquina se encuentra un proyecto familiar encabezado por Érica Fortuny y su marido, quienes decidieron buscar una nueva alternativa laboral y apostar por una franquicia que todavía no tenía presencia en la capital provincial.
“La llegada a Neuquén de la marca Lo de Jacinto surge con un proyecto entre mi marido y yo de buscar alguna alternativa laboral”, explicó Fortuny. Ella es docente y maestra jardinera jubilada, mientras que su marido desarrolla su actividad en un servicio vinculado al automotor.
Antes de avanzar con la inversión, la familia viajó a Córdoba para conocer de cerca el funcionamiento de la compañía. Allí recorrieron tanto la planta donde se elaboran los productos tradicionales como las instalaciones destinadas a la línea sin gluten.
“Estuvimos todo un día con el dueño. Es una fábrica espectacular, nunca me imaginé la magnitud que tenía”, contó Fortuny sobre la visita que realizaron antes de decidirse por el proyecto.
La existencia de una línea específica sin gluten fue uno de los aspectos que destacaron de la propuesta. En el nuevo local neuquino estos productos se comercializan exclusivamente congelados para que los clientes los cocinen posteriormente en sus hogares.
“Es importante aclarar que los productos sin gluten se venden nada más que congelados y para que la persona los cocine en su casa”, explicó la propietaria. Esta línea permite ampliar las alternativas disponibles dentro de la propuesta de la marca.
En el local de Linares 480 se cocinan actualmente empanadas y pizzas, mientras que la oferta incluye además tartas, rolls, pastas y salsas listas para acompañarlas, junto con diferentes postres. La intención es continuar incorporando progresivamente productos a medida que avance el funcionamiento de la nueva franquicia.
La modalidad responde al sistema utilizado por la cadena: los productos llegan elaborados y congelados desde Córdoba y en Neuquén se realiza principalmente su conservación y cocción. “No hay elaboración, todo viene ya elaborado. Solo se cocinan las pizzas y las empanadas”, detalló Fortuny, quien consideró que ese esquema facilita el funcionamiento cotidiano del establecimiento.
La variedad es otro de los puntos con los que Lo de Jacinto busca hacerse un lugar en el mercado neuquino. La propuesta cuenta con 46 variedades de empanadas, entre ellas matambre a la pizza, asado y alternativas veganas.
La apertura también tiene un fuerte componente familiar. “Somos mi marido y yo y mis dos hijas”, contó Fortuny. Una de ellas se ocupa del área de recursos humanos, mientras que la otra está a cargo del marketing y de la administración de las redes sociales del emprendimiento.
La familia se encuentra acompañada por otras tres personas que integran el equipo de trabajo. Para Fortuny, el desembarco representa además una experiencia completamente nueva, ya que ninguno de ellos provenía directamente del sector gastronómico.
“Somos muy nuevitos en la ciudad, nuevitos en el lugar y nuevitos en lo que es el rubro gastronómico. Estamos aprendiendo todos los días un poquito”, reconoció la propietaria sobre los primeros pasos del negocio.
Lo de Jacinto ya tenía presencia en localidades cercanas como Cipolletti y Plottier, mientras que Fortuny señaló que la trayectoria y expansión alcanzada por la marca fueron factores considerados al momento de elegir la franquicia.
El establecimiento neuquino funciona de lunes a lunes, inicialmente de 12 a 14.30 y de 20 a 23. La intención es ampliar progresivamente el horario nocturno ante la llegada de la temporada de verano y la circulación que genera el sector cercano al río.
“La gente va al río, puede llevarse sus empanadas, también tenemos bebidas”, explicó Fortuny. Además, anticipó que el comercio trabaja para incorporar el servicio de delivery y plataformas de pedidos, junto con promociones destinadas a dar a conocer la nueva sucursal.
Con sus primeras semanas de funcionamiento, la familia apunta ahora a instalar la marca entre los consumidores de Neuquén. “De a poquito la gente va conociendo los productos”, resumió Fortuny sobre el comienzo de una apuesta familiar que busca hacerse un lugar dentro de la oferta gastronómica de la capital provincial.