La Patagonia Argentina posee casi el 50% de potencia en los parques de las energías renovables

Según los datos que aporta la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, con Buenos Aires concentran el 80% de los parques éolicos, alcanzando 2084 MW entre ambas.

Argentina posee un total de 4116 MW de potencia instalada en los grandes parques de energías renovables, es decir, en centrales conectadas al sistema eléctrico nacional, según datos proporcionados por CAMMESA.

El sistema eólico es el predominante con el 63% de potencia sobre el total de todas las fuentes, producto a que se desarrolla en cinco de las ocho regiones del país.


Justamente dos de esas zonas, Buenos Aires (GBA incluído) y la Patagonia Argentina, concentran el 80% de los parques eólicos, alcanzando 2084 MW entre ambas. Lo que además las convierte en los territorios con mayor potencia instalada a nivel global de la República Argentina.

El uso de paneles solares fotovoltaicos se ubica un escalón por debajo con 759 MW, equivalente al 18% de la totalidad de MW instalados en el país, distribuidos en el NOA, Cuyo y la Región Centro (Córdoba – San Luis), con 493 MW, 205 MW y 61 MW, respectivamente.

El podio lo completa el sistema hidráulico con 500 MW; mientras que las bioenergías poseen una potencia instalada que suma 234 MW, conforme a la información brindada por CAMMESA.


En el primero de estos dos tipos de energía renovable, al NOA (119 MW), Cuyo (184 MW) y el Centro (116 MW), se agregan la Patagonia con 47 MW, el Centro Oeste Medio (La Pampa, Río Negro y Neuquén) con otros 32 MW y, en menor medida, el Litoral con 2 MW.

En cuanto a la transformación de biomasa los principales exponentes en Argentina son la región Noreste con 89 MW (sólo se beneficia de este tipo de energía renovable) y el NOA que suma 72 MW, publicó el portal Energía Estratégica.

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.