La nueva edición se realizará el sábado 21 de febrero, de 19 a 23, en la Bodega Familia Schroeder, ubicada en San Patricio del Chañar, una zona que viene capitalizando el crecimiento del turismo enogastronómico.
El formato sunset, pensado para disfrutar el atardecer entre viñedos, apunta a un público que prioriza propuestas al aire libre, consumo de calidad y experiencias asociadas al ocio premium, un segmento en expansión en el Alto Valle.
La propuesta musical tendrá como protagonistas a Autómata Personal, con un show en vivo, y al DJ Gabee, encargado de cerrar la jornada con un set electrónico pensado para acompañar la caída del sol.
Desde el plano gastronómico, la experiencia estará respaldada por una propuesta del chef Félix Aguilera, a cargo de Saurus Restó, que busca poner en valor productos regionales con una impronta gourmet.
La coctelería será otro de los ejes del evento, con una barra especial a cargo del Hilton Garden Inn, una alianza que refuerza el cruce entre hotelería, gastronomía y eventos como motor de consumo.
Las entradas se comercializan a través de Tickio y contemplan distintas modalidades, incluyendo una experiencia full con traslado ida y vuelta, copa de bienvenida y consumiciones, y una opción base con ingreso y consumos incluidos.
Este esquema flexible permite ampliar el alcance del evento tanto a público local como a visitantes de Neuquén capital y localidades cercanas, reduciendo barreras logísticas y potenciando la convocatoria.
La organización está a cargo de Art Stage, productora que viene desarrollando eventos culturales y musicales en entornos no tradicionales, con foco en experiencias de valor agregado.
En términos económicos, este tipo de encuentros genera un efecto derrame que impacta en transporte, gastronomía, empleo eventual y posicionamiento turístico del Chañar como destino de eventos.
Además, consolida a las bodegas como espacios multifuncionales, capaces de integrar producción vitivinícola, turismo y entretenimiento en un mismo modelo de negocio.
El crecimiento de los eventos sunset refleja un cambio en los hábitos de consumo, donde el público prioriza propuestas de menor escala, bien curadas y con identidad territorial.
Para las marcas y sponsors, este tipo de formatos ofrece un entorno controlado, segmentado y alineado con valores de calidad, sustentabilidad y experiencia.
Con Deseado Sunset, el Alto Valle vuelve a mostrar que el cruce entre vino, cultura y entretenimiento se posiciona como una de las apuestas más sólidas dentro de la economía regional del ocio.