Parada Liniers seguirá siendo concesionaria de la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquén (por cinco años más)

La Municipalidad de Neuquén ha anunciado que ha adjudicado la concesión de la Estación Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON) a la firma Parada Liniers, quien actualmente opera el servicio. La adjudicación será válida por un período de cinco años, según lo establecido en la Resolución 454-23 emitida por el gobierno municipal.

Tras presentarse al llamado a licitación realizado el pasado 17 de febrero, Parada Liniers fue la única empresa en participar en el proceso. El subsecretario de Transporte, Mauro Espinosa, explicó que durante la licitación, una comisión de Preadjudicación conformada por diferentes áreas de la Municipalidad analizó las propuestas presentadas por la firma.


El funcionario destacó el compromiso de Parada Liniers con la terminal y el transporte de larga distancia en un momento complicado para el sector. Señaló que la empresa mostró interés en trabajar en conjunto con la terminal para brindarle una mayor accesibilidad y modernización, buscando mejorar la experiencia de los usuarios y avanzar en el tiempo.

"Ellos han presentado propuestas detalladas sobre la planificación y la estructura de la ETON, con el objetivo de cumplir con las expectativas del estado municipal", resaltó Espinosa.

En estos momentos, ya se ha emitido el decreto con la adjudicación específica y se espera que en los próximos días se proceda a la firma del contrato de concesión entre la Municipalidad y Parada Liniers.

Con esta renovada concesión, se espera que la empresa continúe fortaleciendo el funcionamiento de la terminal de ómnibus y aportando soluciones para el transporte de larga distancia en la región. La confianza depositada en Parada Liniers permitirá a la compañía seguir trabajando en beneficio de los usuarios y en aras de una terminal moderna y eficiente.

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.