El Pinot Noir fue declarado cepa emblema de Neuquén tras la aprobación legislativa del proyecto que también establece el 18 de agosto de cada año como Día Provincial del Pinot Noir Neuquino.
La norma busca otorgar reconocimiento institucional a una variedad que adquirió protagonismo dentro de la producción vitivinícola provincial y que también forma parte de las propuestas turísticas y gastronómicas desarrolladas en Neuquén.
La redacción final surgió de la unificación de dos iniciativas: una impulsada por el gobernador Rolando Figueroa y otra presentada por la diputada Mercedes Tulián. Ambas coincidían en reconocer el valor cultural, productivo y simbólico de la cepa.
Uno de los objetivos será utilizar la declaración para fortalecer la identidad vitivinícola neuquina y mejorar el posicionamiento del Pinot Noir tanto dentro del mercado argentino como en el escenario internacional.
La normativa contempla además la realización de actividades de promoción, difusión y valorización de la variedad, especialmente alrededor de la celebración que tendrá lugar cada 18 de agosto.
El Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales será la autoridad de aplicación y tendrá entre sus responsabilidades impulsar las acciones relacionadas con la nueva cepa emblema.
El organismo podrá articular iniciativas con municipios, comisiones de fomento, organizaciones de la sociedad civil y empresas privadas. También estará habilitado para establecer convenios de financiamiento y asistencia con entidades nacionales e internacionales.
La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, sostuvo que el reconocimiento permitirá utilizar al Pinot Noir como una herramienta de promoción provincial, vinculándolo con la producción, los paisajes, la gastronomía y las experiencias turísticas.
La vitivinicultura neuquina experimentó una fuerte expansión desde la década de 1990 y se transformó en una de las actividades vinculadas con la diversificación productiva provincial. Dentro de ese proceso, el Pinot Noir fue ganando espacio tanto en los viñedos como en la oferta enoturística.
Entre las características que favorecen su producción aparecen el clima fresco y seco, la amplitud térmica, los suelos aluvionales y los vientos constantes, condiciones presentes en distintas zonas vitivinícolas neuquinas.
El reconocimiento también busca potenciar el enoturismo, una actividad que combina bodegas, degustaciones, gastronomía y recorridos por zonas productoras. Durante el tratamiento legislativo se planteó su potencial para dinamizar las economías regionales y generar nuevas oportunidades para productores y establecimientos.
La elección del 18 de agosto permitirá establecer anualmente una agenda específica alrededor de la cepa, con actividades que podrán involucrar a bodegas, productores, municipios, prestadores turísticos y establecimientos gastronómicos.
La medida incorpora así al Pinot Noir como un elemento de promoción territorial, además de su importancia estrictamente productiva, buscando asociar el vino con la identidad y los atractivos turísticos de Neuquén.
Con la aprobación legislativa, la provincia suma una nueva herramienta para promocionar su producción vitivinícola y vincularla con otros sectores económicos, especialmente turismo, gastronomía y actividades culturales.