El 62° Coloquio de IDEA concluyó en Mar del Plata después de tres jornadas de debate sobre las condiciones necesarias para transformar la estabilidad económica en un proceso de crecimiento sostenido durante las próximas dos décadas.
Más de 1.000 referentes del ámbito empresario, político, académico y social participaron del encuentro, que tuvo entre sus principales ejes a la estabilidad, la educación, el empleo, la competitividad, la inversión y las transformaciones del escenario internacional.
Uno de los protagonistas de la jornada final fue el ministro de Economía, Luis Caputo, quien presentó su mirada sobre el rumbo económico y anticipó que el Gobierno continuará avanzando con nuevas reformas.
“Por supuesto, hay muchas más reformas viniendo”, aseguró Caputo. Según explicó, la próxima etapa buscará profundizar la reducción de impuestos y regulaciones, mejorar la infraestructura y disminuir el costo financiero.
El ministro planteó que esas medidas deberían contribuir a mejorar la competitividad de la economía argentina y descartó que la estrategia oficial pase por utilizar una devaluación como herramienta para conseguir ese objetivo.
Caputo también destacó la disponibilidad de recursos naturales y el capital humano de Argentina, aunque señaló que Nación, provincias y municipios deberán contribuir a generar condiciones para que las empresas puedan competir.
La última jornada contó además con un mensaje del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien puso el foco en la continuidad del rumbo económico y destacó el comportamiento de distintos sectores vinculados con las exportaciones.
Otro de los grandes temas fue el futuro del empleo. Los participantes analizaron las transformaciones provocadas por las nuevas tecnologías y las capacidades que serán necesarias para responder a las demandas laborales de los próximos años.
Entre los desafíos apareció la necesidad de avanzar hacia un mercado laboral capaz de acompañar los cambios productivos y tecnológicos, ampliar el empleo formal y preparar nuevos perfiles profesionales.
La competitividad también tuvo un espacio central durante el cierre. El CEO de Visa, Ryan McInerney, participó de una conversación sobre innovación y competencia desde la perspectiva de los mercados internacionales.
Posteriormente, empresarios de diferentes sectores abordaron las dificultades que enfrentan las compañías para crecer y competir. Productividad, costos, infraestructura, innovación e inserción internacional estuvieron entre los principales puntos analizados.
La energía y la minería formaron parte de ese debate con la participación de Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, y María Eugenia Sampalione, directora ejecutiva de Newmont Argentina.
Las discusiones permitieron incorporar la perspectiva de dos sectores que concentran una parte importante de las expectativas de inversión y crecimiento exportador argentino durante los próximos años.
El encuentro también abrió espacios para analizar nuevas formas de liderazgo e influencia frente a los cambios tecnológicos, culturales y comunicacionales que atraviesan a las empresas y a la sociedad.
La agenda incorporó además experiencias internacionales vinculadas con estabilidad y desarrollo, mientras que el músico y ambientalista Charly Alberti participó con una exposición enfocada en la construcción de un futuro sostenible.
El cierre estuvo encabezado por Santiago Mignone, presidente de IDEA, quien convocó al sector empresarial y a la dirigencia a ampliar el horizonte con el que se analizan las decisiones económicas y productivas.
“El cambio más importante que necesitamos es dejar de pensar solamente en el próximo año y empezar a pensar en los próximos veinte”, sostuvo Mignone.
De esta manera, el 62° Coloquio de IDEA finalizó con una agenda atravesada por reformas, estabilidad macroeconómica e institucional, educación, empleo, inversión, innovación y competitividad, con el desafío de convertir esas discusiones en una estrategia de crecimiento de largo plazo.