La Ruta de la Gastronomía Neuquina fue una de las grandes protagonistas de La Noche del Pinot, el evento que reunió a más de 2.000 personas en el Centro de Convenciones Domuyo para celebrar al Pinot Noir, una de las cepas emblemáticas de la provincia.
Los seis chefs que integran la ruta gastronómica presentaron propuestas elaboradas con productos regionales y compartieron distintas alternativas de maridaje con vinos neuquinos, destacando la diversidad de sabores que ofrece el territorio.
Entre las preparaciones sobresalieron platos con trucha, chivito del norte neuquino, cordero, ciervo, hongos, quesos artesanales, ahumados y frutas regionales, combinados con etiquetas de bodegas como Malma, Mabellini y Des de La Torre.
El chef Sebastián Caliva eligió una trucha acompañada por vegetales y gremolata, mientras que Emmanuel Antimi propuso quesos semiblandos de Junín de los Andes para resaltar las características del Pinot Noir. Por su parte, Cristian Alfaro presentó un risotto de hongos con trucha del Limay, y Nahuel Sepúlveda apostó por el tradicional chivito del norte neuquino.
También participaron Martín Páez, con una propuesta basada en trucha ahumada y frutas, y Claudio Abraham, quien elaboró platos de trucha, chorizo de ciervo y cazuela de cordero, además de destacar el potencial del Pinot Noir para acompañar distintas preparaciones.
Los cocineros coincidieron en que el Pinot Noir es un vino versátil, capaz de maridar con pescados, carnes, hongos, quesos y preparaciones de la cocina patagónica, consolidándose como un símbolo de la identidad gastronómica y vitivinícola de Neuquén.
La celebración volvió a poner en valor la producción regional y mostró cómo la gastronomía y el vino se complementan para promocionar el turismo, la cultura y los productos de la provincia.