Irina Cid transforma la identidad neuquina en obras únicas de vidrio fusionado

La artesana, integrante de Artesanías Neuquinas, plasma en sus piezas la flora, la fauna y los paisajes de la provincia. Sus creaciones pueden encontrarse en el renovado espacio del Aeropuerto Chapelco.

La identidad de Neuquén encuentra una expresión artística singular en las obras de Irina Cid, una artesana que desde hace más de quince años trabaja con vidrio fusionado y que convirtió los paisajes, la fauna y la flora de la provincia en el eje central de su producción creativa.

Integrante de Artesanías Neuquinas desde hace nueve años, Cid desarrolló una propuesta que combina arte, identidad territorial y compromiso ambiental. A través de la técnica de vitrofusión, crea piezas decorativas y utilitarias que reflejan algunos de los elementos más representativos de la geografía y la biodiversidad neuquina.

Lagos, ríos, montañas, bosques, aves y mamíferos autóctonos aparecen de manera recurrente en sus trabajos, transformados en composiciones de vidrio que buscan transmitir la riqueza natural y cultural de la Patagonia.

“Siempre trato de compilar imágenes y contar un poco todo lo que es la flora y la fauna de la Patagonia y de la provincia de Neuquén. A través de mis piezas hago conocer las características de esta tierra que tanto nos brinda”, explicó la artesana.

El respeto por el entorno natural también forma parte de su proceso creativo. Muchas de sus obras incorporan materiales reciclados, una decisión que responde a una filosofía de trabajo orientada a la sustentabilidad y a la generación de conciencia ambiental.

“Trato de utilizar materiales reciclados porque esa es mi idea de trabajo. Me interesa que cada pieza tenga un significado y que pueda transmitir algo sobre nuestra naturaleza”, señaló.

Entre sus creaciones más recientes se destaca una colección inspirada en el huemul, una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la cordillera patagónica. La propuesta artística busca visibilizar la importancia de la conservación de la fauna regional a través de piezas que integran también otras especies características de los bosques andino-patagónicos.

“Estamos trabajando una línea que se llama Huemul, donde las piezas cuentan la historia de nuestro huemul neuquino junto a otros animales como el gato huiña, el monito del monte o el zorrito colorado. Para mí, cada obra tiene que dejar algún mensaje de la tierra”, expresó.

Aunque nació en Córdoba, Irina Cid llegó a Neuquén cuando tenía apenas cuatro años y desarrolló un profundo vínculo con la provincia. Esa relación se convirtió con el tiempo en la principal fuente de inspiración de su trabajo artístico.

Antes de dedicarse plenamente al vidrio fusionado, exploró distintas disciplinas vinculadas al arte y la artesanía. Transitó experiencias en vitral y cerámica hasta encontrar en la vitrofusión el lenguaje que mejor le permitió expresar su mirada sobre el territorio.

“Hice vitral, trabajé con cerámica y finalmente llegué al mundo del vidrio. Hoy elaboro mis propios colores en el taller porque creo que cada artista debe tener una identidad propia, algo que permita reconocer sus obras”, afirmó.

Actualmente, sus creaciones forman parte de la oferta de Artesanías Neuquinas en distintos espacios de comercialización de la provincia, incluido el renovado local ubicado en el Aeropuerto Chapelco, uno de los principales puntos de ingreso turístico al sur neuquino.

Allí, residentes y visitantes pueden encontrar una amplia variedad de piezas que sintetizan paisajes, historias y elementos representativos de la cultura neuquina, convirtiéndose en recuerdos y objetos que reflejan la esencia de la región.

Para Cid, cada obra representa una forma de rendir homenaje a la provincia que eligió como hogar y de compartir con quienes la visitan la riqueza natural y cultural que distingue a Neuquén.

“Nace por amor a mi provincia. Me encanta mostrar lo que somos y lo que tenemos. Neuquén es una fuente permanente de inspiración y Artesanías Neuquinas me permite seguir creciendo y creando con libertad”, concluyó.