Centenario se consolida como polo neuquino para la producción de hongos comestibles

Centenario gana terreno en la producción de hongos con un emprendimiento de gírgolas y un laboratorio que abastece semillas a más de 300 clientes distribuidos en 13 provincias del país.

El cultivo de hongos comestibles comienza a ganar espacio dentro de la producción neuquina y Centenario se posiciona como uno de los puntos de referencia de una actividad impulsada por los nuevos hábitos de alimentación y la búsqueda de productos frescos y nutritivos.

En la localidad funciona Hongos del Neuquén, un emprendimiento creado por Sergio Bengolea que se dedica a producir y comercializar gírgolas frescas y deshidratadas.

El proyecto comenzó en 2024 con una experiencia piloto basada en el cultivo de hongos sobre troncos. A partir de los primeros resultados, sus responsables realizaron nuevas inversiones y avanzaron hacia un sistema productivo sobre sustrato.

“Comenzamos con una prueba piloto de cultivo de hongos sobre troncos y a partir de ahí realizamos inversiones y nos especializamos en cultivo sobre sustrato para poder ofrecer el producto durante todo el año”, explicó Bengolea.

El cambio permitió avanzar hacia una producción menos condicionada por la estacionalidad y disponer de gírgolas durante los diferentes meses del año.

El emprendimiento surgió después de una conversación entre Bengolea y una amiga. A partir de allí comenzaron a estudiar el proceso productivo, las características del cultivo y las posibilidades comerciales que ofrecía la actividad.

“Vimos un mercado bastante nuevo, pero que podría llegar a tener potencial porque hoy las personas buscan comer más sano”, señaló el productor.

El crecimiento del consumo de hongos está asociado, entre otros factores, con nuevas tendencias alimentarias y con comunidades vegetarianas, veganas y vinculadas con la alimentación saludable.

Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo ampliar el conocimiento del producto entre los consumidores. “Hoy hay mucha gente que no conoce el consumo de hongos comestibles, entonces nuestro desafío es conquistar el mercado, enseñándole a la gente a consumirlos”, sostuvo Bengolea.

Como parte de esa estrategia, el emprendimiento también difunde recetas, alternativas gastronómicas y recomendaciones para conservar correctamente las gírgolas.

Desde sus primeros pasos, el proyecto recibió asistencia técnica y capacitación para avanzar tanto en los sistemas de cultivo sobre troncos como en la producción mediante sustratos.

La expansión también llevó a sus responsables a invertir en una planta de deshidratado, destinada a agregar valor a la producción propia y prestar servicios a otros productores.

Esta incorporación permite extender la vida útil del producto y desarrollar una alternativa comercial diferente a la venta de hongos frescos.

Semillas neuquinas para 13 provincias

Centenario también ocupa un lugar estratégico dentro de esta actividad por la presencia del Laboratorio de Hongos Comestibles y Tecnología Aplicada, que funciona desde hace más de 20 años.

Una de sus principales tareas es producir inóculo, conocido como la “semilla” utilizada para iniciar el cultivo de hongos, que posteriormente es distribuido entre productores.

Actualmente, esa producción abastece a más de 20 productores neuquinos y se comercializa a más de 300 clientes distribuidos en 13 provincias argentinas.

El laboratorio también brinda asistencia a emprendimientos de Neuquén mediante análisis microbiológicos destinados a detectar enfermedades en los cultivos y posibles contaminaciones de los sustratos.

La combinación entre producción, agregado de valor, asistencia técnica y elaboración de insumos permite que Centenario desarrolle una cadena vinculada con los hongos comestibles que trasciende el mercado provincial.

El crecimiento de emprendimientos como Hongos del Neuquén y la capacidad del laboratorio para abastecer productores de diferentes puntos del país muestran una nueva alternativa de diversificación productiva para la provincia.